Mega Zoé
Estudio #0843Iglesia en las casas

El Consejo De Dios Es El Que Debe Estar En Mi Vida

El Consejo De Dios Es El Que Debe Estar En Mi Vida llama a vivir en santidad y perseverar en la oración.

Antiguo TestamentoSalmosSEMANA DEL 20 @ 26 DE ENERO DE 20156 min lectura

Los seres humanos siempre estamos buscando quien nos hable, a alguien que nos diga algo. Es tanto así, que en el mundo se pone de moda el consultar a los psíquicos, a los espiritistas y a los astrólogos. Vemos a la gente buscando consejos de esa manera aun cuando la Biblia condena esas prácticas (Miqueas 5: 12; Isaías 47: 13, 14). Porque es costumbre del ser humano el consultar no importando donde o lo que cueste. Los hombres siempre buscan la voz de otro, pero ¡CUIDADO!, porque solo hay UNA VOZ QUE ES SEGURA y esa ES LA VOZ DE Dios. Bien peligrosas son las voces de esta Tierra y en muchas ocasiones vamos donde personas que no las debemos escuchar aun pensando que Dios está con ellas o que Dios habla por ellas. Solo tenemos un Padre espiritual y ese es Dios. ¡QUE NOS HABLE ÉL CON SUS PALABRAS LIMPIAS!

Un problema grande es que cuando un ser humano nos habla para darnos consejo hablará conforme a lo que hay dentro de sí mismo. Si en él hay envidia aunque adorne las palabras, tarde o temprano, le saldrá la envidia. Si tiene odio, está en ese estado pésimo y te hablará según el odio que hay dentro de él. Te puedo decir que esas personas hoy te aman y mañana no. Así que estemos claros y sepamos elegir el consejo de Dios que es el que ¡debe estar en nuestra vida! ¡De ninguna manera nos debemos arriesgar a escuchar consejos de otras fuentes!

SI CADA DÍA TÚ LEES LA PALABRA DE Dios, que es la mente de Dios, ¡te hablará Dios! Es el mejor sitio donde Él nos habla (2 Pedro 1: 19). Pero, Dios también está dispuesto a hablar a tu corazón así como al mío a través DE LA ORACIÓN Y DE LA COMUNIÓN CON ÉL. Por eso ¡TENEMOS QUE ORAR! Porque Dios habla y no se queda callado. Él siempre habla y así dirige nuestras vidas, aunque en ocasiones apenas lo que oímos es un susurro del Cielo. Luego, ese susurro, lo podemos entender más claro cuando el Señor lo completa y lo revela a nuestras vidas mediante su obra y poder.

Hay tanta sed del hombre de que alguien le hable, de recibir consejo, que también empatan las cosas que oyen, uniendo una cosa con la otra. Se convierte la vida de ellos en un enredo, en una bola de hilo y nosotros tenemos que tener cuidado con eso PORQUE SOMOS EL PUEBLO DE Dios Y Dios QUIERE HABLARNOS POR ÉL MISMO y sin enredos. Dios no es mudo, nosotros somos los que enmudecemos. Él está muy interesado en hablarnos día a día y en bregar en nosotros. Es una delicia para nuestras vidas cuando dependemos de su consejo. Iglesia, si algo nos debe preocupar es que el consejo de Dios esté en nuestras vidas, porque Dios quiere moverse y hacer más de lo que tú y yo pensamos.

Es bueno cuando dependemos del consejo de Dios, porque cualquier humano puede venir a robarte la fe. Está comprobado que hay conversaciones que son para muerte, pero el consejo de Dios ¡ES PARA VIDA! Por eso, necesitamos el consejo de Dios para movernos en todo y las cosas cambien para bien. Dios es un Dios vivo y habla, advierte al hombre de grandes riesgos y para que cuide sus pies. Tenemos que anhelar el consejo de Dios y así Dios comenzará a hacer su gran obra en nosotros. La vida no es color de rosa, es difícil y necesitamos a alguien que nos guíe. Los que son siervos de Dios tienen que entender eso, que la vida no es nada fácil y es hora de que la voz de uno, nuestra voz propia, se quite y ¡oigamos la voz de Dios!

El rey David tenía una comunión con Dios bien clara y definida. Encontró la soledad con Dios y por tal razón Dios le revelaba lo que había en Él. Tanto así que David sabia del Mesías y del Espíritu Santo. Cuando tenemos comunión con Dios, Dios nos habla. Te pregunto, ¿cuánto hace que Dios no te habla? ¿Ya sea en revelación o que sentiste la voz de Dios bien violenta en tu corazón? Si no te ha hablado ten cuidado, porque la muerte espiritual está arropándote. Cuando uno se aleja de la comunión con Dios va muriendo y entonces viene el dolor y la queja. Y es porque no se tiene el consejo de Dios, sin Su consejo nos secamos.

Dios nunca hablará a conveniencia de Él, sino siempre a favor de nosotros, pues nos ama como nadie nos puede amar. Pero, diferente al Señor, el hombre te aconsejará a conveniencia de sí mismo. Lo que sucede es que en Dios nunca hay amargura, ni celos, sino que en Él está la plenitud de la pureza. Nosotros somos creados por Él y por tal razón nos ama y nos conoce mejor que nadie. ¿Quién conoce de mí o está pendiente de todo lo mío? ¡ÉL! Y en Él no hay inestabilidad, ni inseguridad para amarme, sino que Él es estable. Dice David: "Las palabras de Jehová son limpias." Dios habla para bien de uno, aun cuando nos reprende y nos revela nuestros errores y faltas, lo hace para nuestro bien. Acuérdate hermano, que las palabras de Jehová son limpias, pero las palabras del hombre son dudosas y a veces con maldad y hasta para destruir. Las intenciones de Jehová son limpias y no hay una doble intención y te hablará con pureza, verdad e integridad. A los santos, Dios nunca les hablará con odio. Según dice el salmo la palabra de Dios es refinada como la plata, no hay impurezas en ella, no hay escoria ni basura. Pero en las palabras de Satanás y en las de los que a él le sirven sí hay escoria y suciedad. ¡Cuidémonos!

Nos debemos acercar al hermano para hablar la Palabra de Jehová y no para hablar con odio ni envidia. En el hombre santo la envidia no puede existir. Según el vers. 7, la palabra de Jehová es purificada siete veces. ¡La palabra de Jehová es santa! ¡Nuestro único Dios es puro, pura es su voz! No tengas en poco la palabra que Dios tiene para tu vida (Salmos 73:24). Sepas hermano, que si no estás atento a la voz de Dios, no serás recibido. Pero si permitimos que el consejo de Jehová nos guíe, seremos llevados a su gloria. ¿Quieres estar en su gloria? ¡El que oye el consejo de Jehová, Él mismo lo guiará hasta Su Gloria!

Jeremías 32:19 Aquí se puede ver cuán claro los profetas podían entender el valor del consejo de Dios. Dice Jeremías: "Grande en consejo y magnífico en hechos." El único excelente en la Tierra es Dios. Así que, ¿crees que el consejo de los hombres de esta Tierra atrae más? Dios es el Excelente que nos habla, podemos confiar en Él y Jeremías lo entendió muy bien. Por eso, ¡A MÍ ME GUIARÁ JEHOVÁ EN SU EXCELENCIA!

Proverbios 19:21 ¿Cuántos pensamientos te llegan? Esos pensamientos no son permanentes. ¿Crees que nuestros pensamientos nos llevan a consejo? ¡NO! Porque, en realidad nos llevan a turbarnos. Esos pensamientos nos destruyen, nos pisotean. ¡Solo el consejo de Jehová permanece para siempre! Yo tengo que hacer en mi vida lo que el consejo de Jehová me dicta, porque Él se compromete conmigo. ¡Busquemos Su perfecto consejo! AMEN.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz