Mega Zoé
Estudio #0875Iglesia en las casas

Cómo No Creer En Su Segunda Venida

Cómo No Creer En Su Segunda Venida llama a afirmarse en la resurrección de Cristo y cuidar la comunión cristiana.

Nuevo Testamento1 Tesalonicenses5 min lectura

Había preocupación grande en los hermanos de Tesalónica sobre la esperanza del levantamiento de los hermanos cuando sucediera la SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. Se preguntaban qué les sucedería a los que ya habían muerto cuando el Señor volviera para buscar a su pueblo. Era algo nuevo para ellos, desconocían cómo sería EL LEVANTAMIENTO Y LA RESURRECCIÓN. No tenían un conocimiento claro de aquel evento tan esperado, por tal razón sus temores. Así que la esperanza de la SEGUNDA VENIDA les había traído estos problemas a los hermanos de Tesalónica. Ellos esperaban que la VENIDA DEL SEÑOR se produjera inmediatamente, esperando estar vivos cuando ocurriera, pero estaban preocupados por los cristianos que ya habían dormido (o muerto). No podían estar seguros si aquellos también participaran de la gloria de aquel día. Pablo les responde que ¡tendrán una misma gloria LOS QUE YA HAYAN MUERTO y LOS QUE ESTÉN VIVOS! Les dice que no deben tener tristeza como los inconversos que no tienen ninguna esperanza (I Tesalonicenses 4:13 "Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.")

Ante lo que era la muerte, el mundo pagano se encontraba sumido en la desesperación. Se enfrentaban con ella con una sombría resignación y una árida desesperanza. Pero, Pablo establece aquí en esta epístola un gran principio: La persona que ha vivido y muerto en cristo SIGUE ESTANDO EN CRISTO y ¡RESUCITARÁ EN ÉL! Entre Cristo y la persona que le ama hay una relación tal que nada la puede romper. ¡Sobrepasa la muerte! Cristo murió y resucitó, así también la persona que está unida con Cristo ¡resucitará!

Para que: "…no os entristezcáis…" Cuando los creyentes pasan de esta vida lo que les sucede es que, más bien que morir, se quedan sus cuerpos como dormidos. Así que los creyentes no deben estar tristes como aquellos que no tienen esperanza. En su muerte por nosotros, Jesús gustó la muerte con todos lo sinsabores que comparte una muerte en una cruz. Pero, por medio de la muerte de nuestro justo y santo Salvador la muerte misma ¡FUE VENCIDA! Desde ahí la muerte de los cristianos se ha convertido en solo: un sueño. "…a los que durmieron en Él." (Vs. 14) Así que, la creencia de la resurrección de los muertos se basa en la fe del creyente en la muerte y resurrección de Jesucristo.

(I Tesalonicenses 4:15ª "Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor…") Pareciera que aquí Pablo se refiere a una especial revelación que recibió por medio del Señor. Esta revelación le fue comunicada a Pablo mismo. Dios le mostró el orden en que se habían de realizar los acontecimientos que tienen que ver con LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR y que el apóstol describe del modo siguiente: "…que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron." La enseñanza que el apóstol Pablo les comunica a los hermanos Tesalonicenses (haciéndolo con la autoridad que le da que aquella sea palabra del Señor) es que los cristianos que todavía vivan cuando el Señor venga no irán a recibir al Señor antes de que primero resuciten los que durmieron (murieron) en el Señor. Los que estén vivos para ese gran día tendrán que esperar a que "los muertos en Cristo resuciten primero." Pablo lo esperaba de esa manera pensando que él estaría vivo cuando así sucediera.

El apóstol continua diciendo en el Vs.16: "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero." Que el Señor Jesucristo descenderá del Cielo, de donde se encuentra sentado a la diestra del Padre (Hebreos 1:3 y 10:12) desde el día de su ascensión (Hechos 1:11). Que descenderá "…con voz de mando…", que aquí viene a tener el sentido de grito con que un jefe militar pone en movimiento a todo un ejército. Que descenderá "…con voz de arcángel…", con la voz como la del arcángel Miguel que es el único a quien la Escritura da ese título (Judas 1:9). Que descenderá "…con trompeta de Dios…", lo cual es una referencia inequívoca a I Corintios 15:52 "…en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

¡Los muertos en Cristo resucitarán primero! Al decir "en Cristo", el apóstol especifica que tal resurrección es propia de los que han sido bautizados por el Espíritu Santo en el Cuerpo de Cristo (I Corintios 12:13). Continúa diciendo el apóstol Pablo en I Tesalonicenses 4:17 "Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." Aquí se deja ver expresamente profetizado EL ARREBATAMIENTO DE LOS CREYENTES (EL RAPTO), tanto los que hayan muerto y en ese día resucitarán como los que estén vivos y serán transformados (I Corintios 15:51, 52).

Tampoco puede pasarse por alto que el Antiguo Testamento coloca la resurrección de Israel después de LA GRAN TRIBULACIÓN (Daniel 12:1-3).

Dice que ese encuentro del Señor Jesucristo con su Iglesia se realizará en el aire, no en la tierra, con lo cual se distingue ese día claramente del día del regreso del Señor a la tierra según se anuncia en Zacarías 14:4 "Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur." (Mateo 24:29, 30) (Apocalipsis 19:11-16)

Todos los creyentes en Cristo muertos o vivos tendrán parte en el Arrebatamiento (Rapto de la Iglesia). El Cuerpo de Cristo entrará completo en el Cielo, no puede entrar allí mutilado. "Por tanto alentaos los unos a los otros con estas palabras." I Tesalonicenses 4:18 ¡Esta es nuestra fe y nuestra esperanza! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz