Mega Zoé
Estudio #0892Iglesia en las casas

El Hijo Del Hombre Es Señor Del Día De Reposo

El Hijo Del Hombre Es Señor Del Día De Reposo enseña a atender la Palabra de Dios y confiar en Dios.

Nuevo TestamentoHebreos5 min lectura

Nuestro Señor es nuestro descanso, Él es nuestro reposo. Él había sido, en primer lugar, quien había instituido la ley sobre el día de reposo y quien por ello mismo era el más capacitado para interpretar su verdadero significado. Mateo 12:7-8, 12-13 "Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo." "Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo. Entonces dijo a aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió y le fue restaurada sana como la otra." Parece que Mateo, enseñado por el Espíritu Santo, pasa lista aquí sobre los muchos nombres y oficios del Señor Jesús: "El es el Hijo del Hombre (vs. 8, 40); Señor del sábado (vs. 8), mi Siervo (vs. 18); mi amado (vs. 18) hijo David (vs. 23); mayor que el templo (vs. 6), mayor que Jonás (vs. 41), mayor que Salomón (vs. 42). Por eso, la enormidad del pecado de rehusar aceptarlo a Él y no reconocer sus derechos divinos. Su reino es misericordia y justicia, por tal razón, eso es lo que quiere de nosotros.

Si la profesión de la fe en Cristo es vana hay siempre el peligro de apartarse de Él (Hebreos 4:2 "…pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron."). El engaño y trampa del diablo es que alguien abrace algún sistema religioso (como los que exigen guardar el sábado) siendo eso impotente para salvar. Vamos a entender lo que es el reposo o "Sabbat" (en hebreo): es descansar, dejar de trabajar. Dice en Génesis 2:2 "…y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo." Quiere decir: dejó de hacer lo que estaba haciendo; es decir: cesó de hacer su obra. No era que iba a seguir trabajando luego del descanso, sino que "terminó."

Entendamos que en el nuevo Testamento (Nuevo Pacto) el Día de reposo es: EL LUGAR QUE TENEMOS EN LA GRACIA DE JESÚS. Es ese nuestro reposo. Aquí se deja ver claro que el nombre de Cristo es reposo para nuestra alma cargada y muy pesada. El pueblo de Israel perdió su reposo en todo, no le creían a Dios, todo su caminar era en duda. Hay que estar acompañados de fe cuando vamos a la Palabra, fe para creer lo que Dios tiene preparado para nosotros. Se alcanza este reposo por medio de la fe; así obtenemos el descanso. Si no estás unido con la fe de lo que la Palabra establece, unido con la iglesia en lo que se cree, pues no podrás entrar en el reposo para tu alma. El pueblo, aquellos que salieron de Egipto (Hebreos 3:16), fueron excluidos del reposo que Dios les había preparado en la tierra prometida por causa de la incredulidad; siempre andaban vagando (deambular, sin rumbo, andar errante) en sus corazones. Hebreos 3:10, 11 "A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, Y dije: Siempre andan vagando en su corazón y no han conocido mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo."

Aquellos israelitas perdieron el reposo, el descanso en la tierra prometida. Sin embrago, los que han creído han entrado al descanso. LA FE ES LA LLAVE QUE ABRE ESA PUERTA. Los que creen viven en descanso en sus conciencias, porque saben que nunca serán llevados a juicio por sus pecados (Juan 5:24 "De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.") Por otro lado, dice en el Salmos 95 "…juré en mi furor que no entrarían en mi reposo." (Salmos 95:7-11) Vemos que la fe admite (deja entrar), mientras que la incredulidad excluye (no deja entrar). El que cree la Palabra tiene la certidumbre del reposo de Dios; el que no cree no puede tener esta verdad. David oye la voz que le dice al pueblo que pueden entrar en su reposo si no endurecen el corazón.

Para el tiempo de Josué se distinguieron los testigos Caleb y Josué, quienes eran hombres de fe. Algunos de los israelitas fueron con ellos y con el poder de Dios conquistaron, pero los otros del pueblo escogieron la voz de los cobardes y no llegaron a lo prometido. No entraron a causa de la desobediencia. Vemos que siglos después de que Josué introdujera al pueblo en el reposo de la tierra prometida todavía Dios sigue llamando a entrar en su reposo. Dios sigue llamando a no endurecer el corazón y a entrar en su reposo. (Salmos 95:7 "Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado y ovejas de su mano. Si oyereis HOY su voz.") El "hoy" de Dios no ha terminado y la promesa sigue abierta, pero ese "hoy" no va a durar para siempre; la vida llega a su fin; uno se puede perder la promesa. Por lo tanto, se te dice: ¡Aquí y ahora por la fe, entrad en el verdadero reposo de Dios! ¡Tened cuidado, no sea que vuestra desobediencia y falta de fe tenga como consecuencia que se os cierre la entrada en el reposo y la paz que Dios os ofrece! ¡Tened cuidado, no sea que también creáis que habéis llegado demasiado tarde para entrar a disfrutar del reposo de Dios! TODAVÍA ESTÁ DISPONIBLE PARA TI EL "HOY DE Dios." Nuestro Dios es tan grande como ha sido siempre. Si puedes oír con interés CREE Y PON TU FE EN ACCIÓN. ¡Son promesas para tu vida! De acuerdo a cómo escuchas es que tienes; pero si eres indiferente, distante, si eres de los que critica, si eres escéptico, si lo ves cínicamente, ¡NO OBTENDRÁS! En el primer versículo el autor de Hebreos exhorta a sus lectores para que tengan cuidado de no perder la promesa ("Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado." Hebreos 4:1). Mejor es temer. El temor es el que hace que uno lo entregue todo esforzándose para no perder aquello que de veras vale la pena. Nuestro Amado nos llamó y nos dio ese descanso, el descanso que está y se consigue, ¡SOLO EN ÉL! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz