Mega Zoé
Estudio #0936Iglesia en las casas

Maldad y Odio

Maldad y Odio enseña a velar con perseverancia y permanecer en la verdad.

Antiguo TestamentoOseas6 min lectura

Maldad y odio es el pago que aquí Israel, el pueblo de Dios, le daba al profeta por su servicio de advertirles por sus constantes pecados. En la vida el asunto no es ser "bueno" o hacerse ser el bueno para la aprobación de la gente. ¡Tratar de ser bueno con todo el mundo no significa hacer justicia! Las personas que son "bien buenas" tienden a ser inoperantes, no producen el efecto deseado, son nulos, inútiles. El que se lleva bien con todos y acepta todo como bueno, lo hace para quedar bien y que le dejen en paz para hacer lo que quiere. Esto es así en la persona que de justicia no entiende nada. ¿A qué se puede llegar así? Los hombres del pueblo de Israel no querían que Oseas les hablara la verdad de lo malo que hacían. Querían que fuera "bueno" con ellos, pero Oseas era justo con ellos, no "bueno". A todos les llega el pago por cada cosa que hagan en la vida. ¡Qué angustias hay que vivir!

Muchos son los que andan como "buenos" y no como justos. Oseas amaba la justicia. Por eso tenían por necio al profeta. Pero, un hombre NECIO es el que insiste en cometer los mismos errores, es el que se aferra a ideas equivocadas demostrando con ello poca inteligencia, lo propio de él es no saber, es un ignorante que no sabe lo que debe hacer, un imprudente al no saber qué hacer, con falta de razón de cómo vivir en justicia. Jesús enseñó sobre la importancia de amar y buscar la justicia en Mateo 6:33 "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y…". El profeta Oseas era un hombre justo, amante de la justicia que contrastaba grandemente con los necios que lo acusaban y se enojaban con él.

(Oseas 9:7 "…INSENSATO es el varón de espíritu…") También le tenían al profeta por insensato. El INSENSATO es uno que usa de imprudencia e inmadurez en sus actos. Pero, el que tiene sensatez está dotado de buen juicio, es cuerdo, prudente, con entendimiento. Pregunto: ¿cómo se podrá estar sin vivir en justicia? Cada día se tendrá el pago de lo que no se pudo hacer en lo que era justicia. Podemos vivir a la ligera y sin pensar, pero llega el día del pago de nuestra falta de justicia. Fácil es vivir a flor de piel, vivir no como adultos como si todavía fuéramos niños, viciosos al día, viviendo en bobadas, fuera de sí por no llevar peso por nada, viviendo tan solo para uno mismo, viviendo de este modo por orgullo. Entendamos que Oseas usaba de toda sensatez para vivir y advertir al pueblo de sus pecados. Cuando Dios está no hay silencio respecto a lo que hacen los hombres, ¡ESTÁ SU PALABRA PARA EL PUEBLO!

Fíjate cómo nos hacemos de "buenos" porque nos gusta "la justicia de nuestra mente", con el significado equivocado que le hemos querido dar. Y lo cierto es que no somos buenos para la verdadera justicia. Lo que maliciosamente se busca es quedar bien, ¡ESO ES INJUSTICIA! Ya mencionamos que las personas que son "buenas solo por apariencia" son inoperantes, no producen el efecto deseado, son inútiles, no saben ver la justa razón de las cosas. Aceptan todo como bueno para quedar bien ante los ojos de aquellos que pareciera que le dieran gloria; pero al fin, es un juego de todos por falta de amor, por su propia vanidad.

Aquí en el pasaje bíblico vemos la advertencia del profeta Oseas, quien de parte de Dios no quería la ruina del pueblo sino su curación, y por tal razón les hablaba la verdad de parte de Dios (Oseas 9:8 "Atalaya es Efraín para con mi Dios…"). Oseas era el atalaya, el vigía de la nación que vigila para dar cuenta de cosas importantes que solo él puede ver para librar al pueblo del mal. Es un peso que solo él puede llevar, que solo él puede ver y decirlo. Dios está comprometido con su profeta para así llevar al pueblo de una fatalidad a una victoria. Esa acción de vigilar es destinada al vigilante; el profeta es ese vigilante que deja de tener un rol pasivo para pasar a hacer algo sumamente importante a favor de otros.

Sin embargo, se levanta el odio del pueblo contra su profeta (Oseas 9:8 "…el profeta es lazo de cazador en todos sus caminos, odio en la casa de su Dios."). Es a ellos que las advertencias del profeta Oseas les causan la necedad e insensatez. Vemos que el odio se levanta contra la voz de Dios. Oseas, quien es el vigía de la nación lo han de llamar ¡loco! Oseas 9:7 "Necio es el profeta, insensato es el varón de espíritu, a causa de la multitud de tu maldad, y grande odio." El atalaya del pueblo (Efraín), quien es Oseas, no habla por cuenta propia, pues es profeta: "… para con mi Dios (junto con mi Dios)." Por decir la verdad de parte de Dios el profeta halla en todos sus caminos el lazo del cazador. El lazo del cazador es la trampa en la que quieren hacerle caer sus malvados oyentes.

En aquel tiempo era el odio hacia Oseas y hoy día hacia los que tratan de cuidar el rebaño del Señor. ¡Cuánto odio! Se ve y percibe el odio cuando hablan, odio cuando miran, odio cuando hay sonrisas de medio lado, odio en la mirada de parecer no entender lo que se habla, odio cuando preguntan "el por qué" o dicen: "no entiendo", "que lo repita." ¡Lo grande para Oseas fue que era en el templo donde él encontraba odio! ¡Encontraba el odio hacia su persona en la casa de su Dios! ¡Es un odio que aturde al profeta, odio que duele, odio de los que amas, es un odio maldito que en gran silencio habla tan fuerte que aturde el pensamiento, que llega al corazón y lo paraliza como una bacteria que se pega y va gastando el corazón lentamente! Este odio de parte de los que el profeta ama y trata de ayudar es una actitud "provocativa" y "contraria", que el pueblo la hace generalmente sin motivo alguno. Muchos profetas lo vivieron desde la antigüedad hasta ahora; hoy día también se vive eso por causa de la justicia.

Seamos nosotros mansos, humildes de corazón, sumisos a los que nos dirigen y cuidan de nuestras almas. No permitamos que el odio y la maldad arruinen lo que Dios nos ha provisto para hacernos un pueblo justo y santo. Amemos y cuidemos lo que es de Él para nuestro bien. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz