Mega Zoé
Estudio #0974Iglesia en las casas

Buscando Al Que Vive

Buscando Al Que Vive enseña a permanecer como discípulos de Jesús y atender la Palabra de Dios.

Nuevo TestamentoMateoSEMANA DEL 3 @ 10 ABRIL DE 20185 min lectura

En Lucas 24:43-45 leemos que Jesús les abrió el entendimiento a sus discípulos para que le reconociesen y entendiesen lo tocante a su muerte y resurrección, pues estas cosas les estaban veladas (ocultas, escondidas) (Lucas 24:16 "Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen."). ¡Esto es lo glorioso del Maestro! ¡Cuán inmenso es su amor! Jesús estaba triunfante en los momentos en que se escriben estos versículos, pues ¡se había levantado de entre los muertos! El Señor ¡había resucitado! Hay que ver que antes de que ocurriera este maravilloso evento Jesús quería enseñarles a sus discípulos sobre la disposición para ir a la cruz. Jesús había dominado al demonio durante su vida y ministerio. Y precisamente, cuando estaba siendo admirado por la gente y dispuestos a aclamarle y a seguirle, Jesús les hace saber que: ¡SE DIRIGE A LA MUERTE! Al Señor le habría sido fácil seguir por el camino del éxito popular; pero no fue así, sino que su grandeza se vio en todo lo que rechazó, escogiendo antes: ¡LA CRUZ! No queriendo evitar una dolorosa y trágica cruz. Esa cruz se la aconsejó también tomar y llevar a sus seguidores. En la cruz padecería dolor y muerte, pero no se quedarían las cosas así, a los tres días se levantaría victorioso en la ¡RESURRECCIÓN! Así que Jesús estaba claro de que moriría y resucitaría.

En los versículos dice que nuestro Señor ya había resucitado. Así que: ¡YA ÉL VIVE; NO ESTÁ MUERTO! El domingo cristiano (pues para los creyentes ya el día principal no es el sábado) las mujeres que amaban a Jesús fueron a la tumba. La razón para ellas ir allí era terminar los quehaceres del amor por su Maestro. Querían embalsamar con aromas y ungüentos el cuerpo muerto de su amado. Aquellas mujeres se movieron con prisa, con amor, con entrega, con esfuerzo; lo dejaron todo para llegar hasta la tumba fría con el propósito de que el Maestro no se pudriera; ¡mi Amado! ¡Qué asombro para ellas! ¡La tumba estaba abierta! La preocupación de María Magdalena sería aquella terrible piedra que le cerraba el paso para entrar a la tumba y llegar hasta el Maestro y llenarlo de ungüentos y especias aromáticas. La grande piedra a la entrada de la tumba había sido quitada por unos poderosos ángeles a quienes les tocaba hacer tal trabajo para su Señor (Lucas 24:1, 2 "El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro trayendo las especias aromáticas que habían preparado y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron removida la piedra del sepulcro…"). Había allí uno o dos ángeles; más lo grande es: ¡QUE LA TUMBA ESTABA VACÍA! (Lucas 24:6 "No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló…") ¡Aquellas fueron las mujeres que llevaron a los discípulos y al mundo entero la mejor noticia de la historia! (Lucas 24:9 "…y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once y a todos los demás.)

Pedro y Juan salen corriendo hacia el sepulcro (Juan 20:1, 4-9). Aún no habían entendido la Escritura que era necesario que Él resucitase de los muertos. Todavía esa palabra no había tenido revelación para las vidas de ellos. Pero, en aquel glorioso momento solo a Pedro y Juan les sería revelada. Pedro sale corriendo y Juan por el impulso de Pedro le sigue. Aunque Juan corriera más, al momento de entrar al sepulcro lo hizo Pedro. Luego, Juan con reservas entró medio cauteloso. Con aquella experiencia Pedro, como una roca, fue creciendo para su Señor. Para ¡el que vive! La pregunta inevitable y desafiante de la historia es la que los ángeles mensajeros le dirigieron a las mujeres: "…les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos AL QUE VIVE? No está aquí, sino que ha resucitado." (Lucas 24:5,6)

Jesús es una realidad viviente en nuestro presente. ¿Cómo lo ves tú? ¿Lo ves como a alguien de poder que te sana, que te alivia, que te lava, te ayuda, te protege y te conviene, pero luego actúas con Él como si estuviera muerto? ¿Será que lo dejas atrás, que no te santificas para Él, que no es el primero en tu vida? ¿Es Dios en tu vida? ¡Él vive! ¡Su muerte fue para regalar a tu vida el todo! ¡Porque Él es el todo y lo llena todo! El Padre llevó a Jesús a una conquista de poder, de autoridad sobre todo principado y señorío y sobre todo nombre que se nombra debajo del cielo. Nosotros que somos el cuerpo de Cristo (la iglesia) tenemos la plenitud, abundancia y totalidad gracias a Él. Esto quiere decir, nada más y nada menos, que el plan de Dios para un mundo hundido en el pecado ¡depende de la Iglesia! Pablo enseña que Jesús está llenando paulatinamente (pausado, poco a poco, lento) todas las cosas en todos los lugares y que esta acción la está desarrollando la Iglesia. Jesús cuenta contigo.

Jesús es el modelo y ejemplo perfecto. Jesús es el que nos guía y fortalece para que podamos seguir su ejemplo. Es su presencia que nos ayuda a vivir. Puede que estés escaso de todo esto porque quizás estás buscando ¡ENTRE LOS MUERTOS AL QUE ESTÁ VIVO! Busca, ama y sigue al que está vivo. En el nombre de Jesús se echan fuera los demonios, se ora al Padre, se ora por los enfermos, todo lo que se pida al Padre lo dará. (Juan 16:23 "…de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.") ¡El Jesús vivo está con el Padre! ¡No lo busques entre los muertos y regocíjate en tu Dios! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz