Más si el Espíritu está en ti, da su fruto. No puede haber otra cosa en aquel que tiene al Espíritu. Porque en el Espíritu de Dios hay bien. Un fruto es, ejemplo, lo que sale de la unión de las plantas y de la tierra y que al brotar y crecer tiene una utilidad. El resultado de tener al Espíritu Santo en nuestras vidas es que, por obligación, Él en nosotros, dará frutos (Vs.22,23). Cuando llega el Espíritu a nuestras vidas el resultado se sabrá si está el fruto. Los frutos del Espíritu son nuestro provecho y son y están porque en nosotros está el Espíritu Santo.
I. No hay quien condene cualidades semejantes (Vs.23 "…contra tales cosas no hay ley.")
A. Aquellos que le pertenecen a Jesucristo han crucificado sus "personalidades" no regeneradas (Vs.24).
Han crucificado la carne a todo lo que fueron las pasiones y deseos.
Si vivimos en el Espíritu, guardemos el paso "con el Espíritu."
En Dios no hay mitades.
Pablo habló claro sobre las malas cualidades que permiten identificar alguien no convertido, cualidades que son de esa naturaleza humana sin Cristo.
Aquí, en estos versículos, deja ver las cualidades humanas que son fruto del Espíritu.
Veamos cada palabra por separado:
Amor: según las Escrituras, en griego es Ágape = es de benevolencia, bueno de voluntad hacia las personas. Es de bondad, es la tendencia a hacer el bien sin límites. No es a quien nos convenga. Aunque nos hagan mal, nunca procuremos sino lo mejor para esa persona (inclinación, disposición natural que la persona tiene). Es un sentimiento de la mente tanto como del corazón. Implica la voluntad tanto como las emociones. Describe el esfuerzo deliberado, que solamente podemos hacer con la ayuda de Dios, de buscar nada más que lo mejor hasta para los que procuran hacernos todo el daño que puedan.
Gozo: (en griego es jara) Es el gozo que procede de una experiencia espiritual (1 Pedro 1:8,9). "…con gozo inefable y glorioso … salvación de vuestras almas." Nada de vivir entrompados y molestos. No es la alegría que producen las cosas materiales, ni el triunfo sobre otros en una competición. Es el gozo cuyo fundamento está en Dios, porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, gozo, paz en el Espíritu Santo (Ro. 14:17). Porque es fruto del Espíritu. Es la unión de tu vida con el Espíritu. Cuando el Espíritu vence tu carne el fruto es gozo. La amargura, molestia, es obra de la carne.
Paz: El reino de Dios es paz; la tranquilidad de corazón que se deriva de la fe en que "todo" está en las manos de Dios. Salmos 4:8 "En paz me acostaré, y así mismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado."
Paciencia: Paciencia para con otros, con nuestros semejantes. La paciencia es amable, doliente, perdonadora y paciente. Es largura de ánimo, es un ánimo que no se va.
Benignidad: es gentileza y bondad que se hace de forma voluntaria, con toda intención (Lucas 10:34,35). Que se puede notar, como cuando el buen samaritano vendó las heridas echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuido de él … y cuando regrese, etc. Hay una dulzura, una bondad que es amable. Se define como "la virtud totalmente equipada." Los cristianos necesitamos esa bondad que es al mismo tiempo amable y fuerte.
Fe: es ser digno de confianza; con fidelidad a Dios. Es la característica de la persona que es de fiar.
Mansedumbre: que obedece y es fácil de dominar para su amo. Esta palabra refleja el dominio propio que solo Cristo puede dar. El que tiene mansedumbre tiene consideración, respeto, amabilidad, atención en el trato hacia una persona; es asumir un puesto subordinado (sometido a la orden), como lo hizo Jesús cuando lavó los pies de Sus discípulos (Juan. 13:1 - 17); no tiene que ver con debilidad.
Templanza: es dominio propio; disciplina; autocontrol. Es el espíritu que ha dominado sus deseos y la búsqueda de placer. Es la virtud de la persona que la hace tan dueña de sí que la capacita para servir a los demás. El adulterio, el fornicar no lo destrozan.
Si decimos que vivimos en el Espíritu estos frutos lo confirman, el mismo Espíritu es el que habla.
Muere con Cristo y resucitas con Cristo a una "vida nueva" y "limpia", las cosas del viejo hombre habrán desaparecido, y las preciosas cualidades del Espíritu habrán empezado a "desarrollarse." (Cita de W. B.) Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Espíritu Crece En La Muerte De La Carne
Gálatas 5:22-26
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”
Si el Espíritu está en ti, da su fruto: no puede haber otra cosa en aquel que tiene al Espíritu. Los que son de Cristo han crucificado la carne, y en esa muerte crece el Espíritu. Estos son los puntos para la semana.
- Un fruto es lo que brota de la unión de la planta y la tierra, y tiene utilidad. Cuando el Espíritu llega a nuestra vida, se sabrá por el fruto: Él en nosotros, por obligación, dará frutos.
- Los que pertenecen a Cristo han crucificado su vieja personalidad con todas sus pasiones y deseos. Si vivimos en el Espíritu, guardemos el paso con el Espíritu: en Dios no hay mitades.
- El amor, ágape, es la tendencia a hacer el bien sin límites, no a quien nos convenga. Es el esfuerzo deliberado, que solo con Dios podemos hacer, de buscar lo mejor hasta para los que procuran hacernos daño.
- El gozo no viene de lo material ni de ganarle a otro: su fundamento está en Dios; la amargura es obra de la carne. La paz es la tranquilidad de saber que todo está en las manos de Dios.
- La paciencia es largura de ánimo con los demás, un ánimo que no se va. La benignidad es bondad amable y fuerte a la vez, como la del buen samaritano que vendó las heridas y cuidó del herido.
- Fe es ser digno de confianza, fiel a Dios. Mansedumbre es servir con respeto, como Jesús cuando lavó los pies de sus discípulos, y no es debilidad. Templanza es dominio propio: ser dueño de sí para servir a los demás.
- Si decimos que vivimos en el Espíritu, estos frutos lo confirman. Muere con Cristo y resucita con Él a una vida nueva y limpia: lo viejo desaparece y las cualidades del Espíritu empiezan a desarrollarse.
Escoge el fruto que más te falta y pídele al Espíritu Santo, cada mañana de esta semana, que lo haga crecer en ti, empezando en tu propia casa.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Nueve Frutas en una Rama
Gálatas 5:22-26
Para leer en voz alta con los niños
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando el Espíritu Santo vive en ti, se nota en cosas buenas que crecen en tu vida, y lo malo de antes se queda clavado en la cruz. Por el fruto se sabe si el Espíritu llegó a tu vida.
- Amor es hacerle bien a otro sin esperar nada, aun al que te trató mal. No es querer solo al que te conviene. Eso solo lo puedes hacer con la ayuda de Dios.
- Gozo es una alegría que viene de Dios, no de los juguetes ni de ganarle a otro. Andar entrompado y molesto todo el día es cosa de la carne, no del Espíritu.
- Paz es acostarte tranquilo porque todo está en las manos de Dios. Paciencia es no rendirte con los demás, aunque se tarden o se equivoquen.
- Benignidad es ayudar de verdad, como el buen samaritano que curó al herido del camino. Mansedumbre es servir como Jesús cuando lavó los pies de sus amigos.
- Templanza es decirte «no» a ti mismo cuando algo que quieres no está bien. El que sabe dominarse puede servir a los demás.
- Para que esas frutas crezcan, lo malo de adentro tiene que morir: la rabia, la amargura, el egoísmo. Dios no quiere mitades; quiere que camines al paso del Espíritu.
¿Cuál de esas frutas te falta más?
Escoge una sola y pídele a Dios cada mañana de esta semana que la haga crecer en ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
