Culto del miércoles, 11 de febrero de 2026
El culto completo, con el mensaje de la pastora.
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Introducción
“Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
Cuando tú sirves, el servicio es una expresión de amor. En el mundo los grandes son los que dominan; en el reino de Dios, grande es el que se entrega. Este estudio contrasta la disputa de los discípulos por quién sería el mayor con el Señor que escogió humillarse, lavó los pies la noche antes de morir y cargó su propia cruz; y lo lleva a la casa con Josué 24:15 y a la vida entera con 1 Samuel 12:24: servirle de verdad, con todo el corazón, movidos por la gratitud.
I.Servir es entregar la vida a Dios y al prójimo
A. En la Biblia servir es entregar la vida a Dios y al prójimo: las dos cosas. "Soy independiente, no me importa nadie, no tengo que hablar con nadie" es vivir en pura carne y en rebelión contra quien establece las reglas.
B. "No me gusta que nadie se meta en mi vida" no es amar: la palabra que corresponde es odio.
C. Es más fácil tirar el pie para el mundo que mantenerse firme en el reino; y es más fácil decir que somos y no ser nada.
D. Cuando Cristo nos limpió con su sangre comenzó una obra perfecta. La pregunta es cuánto disfrutamos al Espíritu Santo que nos guía, y cuán obstinados somos con la pereza de la carne.
E. Nadie te puede hacer daño: solo tú. Tú haces o deshaces con tu vida.
II.La tibieza entra lentamente
A. Al tibio Dios lo aborrece; y de lo que se esté disfrutando, pensando que ya se tiene la salvación, que no lo tome a uno la oscuridad.
B. La tibieza nos hace mediocres. Seguimos hablando, opinando y sugiriendo; pero nunca hay una lágrima por nadie ni una llamada por nadie.
C. Uno no sabe cuántas agallas tiene hasta que toma la decisión de servir al Señor. Mientras se vive en el "como que sí, como que no", se es flojo.
D. Las excusas son para el que las da.
E. Nuestras reglas valen para nosotros; para el cielo no cuentan. Nuestras reglas son las de Dios y las del Espíritu Santo. Si el Espíritu Santo estuviera en nosotros, habría el querer y el hacer, como una llama de fuego.
III.Quién es el grande
A. La disputa de los discípulos era quién sería el mayor en el reino, y la tenían delante del Hijo de Dios mismo. Es la misma lucha de hoy: si alguien pasó y te rozó, ya estás herido; si alguien te habló de cierta forma, ya te ofendieron.
B. En el mundo, los grandes son los que dominan. En el reino de Dios, grande es el que se entrega.
C. El grande es el manso, el humilde, el que sabe amar, el que sabe perdonar, el que sabe lavarle los pies a otro.
D. Grande es quien ve a un enfermo que lleva una semana en cama y le lleva comida toda la semana hasta que se levante. Eso, y no el mandar, es la verdadera grandeza.
E. La obra se hace con pureza, no para que se diga; con amor, y a veces con dolor, cuando el alma se fatiga.
F. El ejemplo doméstico: al hijo se le perdió el tenis. "Que lo busque él" es hablar; buscarlo entre todos es servir, y ahí es donde crece el amor.
G. No busques que te amen: te vas a frustrar siempre. Ama tú, porque el bien que haces al otro termina siendo para ti.
IV."No vino para ser servido, sino para servir" (Mateo 20:28)
A. Jesús, siendo Señor y Rey, nunca exigió privilegio: escogió humillarse, caminar con los pobres. Ese fue su privilegio.
B. Les lavó los pies a los discípulos la noche antes de ser crucificado. Nosotros, en cambio, le ponemos reglas a todo el mundo cuando vamos a lavarle los pies a otro, porque queremos que se nos vea.
C. Cargó la cruz. No gritó ni mandó fuego: la cargó. ¿Y nosotros cargamos alguna cruz, o queremos desquitarnos con quien nos hizo algo?
D. Esto revela el carácter de Dios: un amor que se inclina. Y el no amar, levantándose con odio y contienda, es maldecir al que se tiene enfrente.
E. Su servicio no fue solo ayuda externa: fue compasión por los enfermos —el leproso, el paralítico, la mujer del flujo de sangre, Lázaro—, perdón a pecadores y enseñanza de vida eterna. Tuvo tres años y no podía perder un minuto.
F. "Y para dar su vida en rescate por muchos": un sacrificio completamente voluntario, que nadie le impuso. Un rescate es un precio pagado para liberar; y ese precio abrió el cielo para que podamos orar al Padre.
G. No sirvió solo con acciones, sino con su propia sangre; y es por esa sangre que el Espíritu Santo puede llegar a una vida.
V."Yo y mi casa serviremos a Jehová" (Josué 24:15)
A. Josué nunca buscó nada ni presumió. De muchacho iba detrás de Moisés como un corderito, sin poder acercársele por la gloria que estaba sobre él; era inmaduro, pero con fuerza, pasión y entrega, y nadie lo hacía temblar.
B. Al final de su vida, con ciento diez años, reúne al pueblo, le recuerda la fidelidad de Dios desde Abraham y le pregunta a quién van a servir. Le preocupaba, porque sabía que el Señor lo iba a mandar a buscar.
C. Los padres deberían hacerle esa misma pregunta a sus hijos; pero tienen miedo, porque no sembraron desde pequeños, amando y mirándolos a los ojos. Cuando un padre no puede mirar a los ojos, es que no puede amar.
D. "Escogeos hoy": Dios da libertad de elegir, pero no permite neutralidad, ni indiferencia, ni apatía.
E. Tres verdades: decisión personal —su fe es firme aunque todos fallen—; liderazgo espiritual en la familia —el servicio a Dios comienza en casa—; y determinación pública —la fe no es secreta.
F. Los niños son dulces cuando se cargan; pero la primera grosería y el primer desafío se los hacen a los padres, y los padres no pueden, porque no tuvieron la siembra que tuvo Josué.
VI.Servirle de verdad, con todo el corazón (1 Samuel 12:24)
A. Es un llamado después del error: el pueblo había fallado al pedir un rey, y el rey que se puso se desvió de Dios. Y aun así Dios les da oportunidad de volver: el fracaso no es el final.
B. "Temed a Jehová": el temor aquí no es terror, es respeto profundo, reverencia santa, reconocer su autoridad. Y el temor produce obediencia sincera.
C. "Servidle de verdad": sin hipocresía ni apariencia religiosa.
D. "Con todo vuestro corazón": no a medias, sino con entrega completa, y de manera constante, como un estilo de vida; no acción externa, sino un corazón rendido.
E. "Considerando cuán grandes cosas ha hecho por vosotros": la motivación para servir es la gratitud. Recordar lo que Dios ha hecho enciende el deseo de servirle.
F. La gratitud transforma el servicio en adoración; y entonces, al cantar, la carne muere y el espíritu se une al Espíritu Santo.
VII.Aplicación
A. Mide tu grandeza por lo que entregas, no por lo que mandas.
B. Haz algo concreto por alguien esta semana: comida al enfermo, una llamada, una oración con nombre.
C. Deja de esperar que te amen primero. Ama tú, que el bien vuelve a ti.
D. Carga la cruz en vez de desquitarte; el desquite solo alegra al enemigo.
E. Empieza el servicio en tu casa, y siembra en tus hijos antes de que llegue el desafío.
F. Recuerda cada día lo que Dios ha hecho contigo: ahí se enciende la fe y el servicio se vuelve adoración.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Serving, an Expression of Love
Matthew 20:28
Introduction
“Even as the Son of man came not to be ministered unto, but to minister, and to give his life a ransom for many.”
When you serve, the service is an expression of love. In the world the great ones are those who dominate; in the kingdom of God, great is the one who gives himself. This study sets the disciples' argument over who would be greatest against the Lord who chose to humble Himself, washed feet the night before He died, and carried His own cross; and it brings that home with Joshua 24:15 and into all of life with 1 Samuel 12:24: serve Him in truth, with all your heart, moved by gratitude.
I.To serve is to give your life to God and to your neighbor
A. In the Bible, serving is giving your life to God and to your neighbor: both. "I am independent, nobody matters to me, I don't have to speak to anyone" is living in pure flesh and in rebellion against the one who sets the rules.
B. "I don't like anyone meddling in my life" is not love: the right word for it is hatred.
C. It is easier to put a foot toward the world than to stand firm in the kingdom; and easier to say we are something than to be anything.
D. When Christ cleansed us with His blood He began a perfect work. The question is how much we enjoy the Holy Spirit who guides us, and how stubborn we are in the laziness of the flesh.
E. No one can harm you: only you. You build or destroy your own life.
II.Lukewarmness enters slowly
A. The lukewarm God abhors; and from whatever a person is enjoying, thinking salvation is already in hand, let the darkness not overtake him.
B. Lukewarmness makes us mediocre. We keep talking, opining, and advising; but there is never a tear for anyone or a phone call for anyone.
C. A person does not know how much courage he has until he decides to serve the Lord. Living in "maybe yes, maybe no" keeps a person weak.
D. Excuses belong to whoever makes them.
E. Our rules count for us; in heaven they do not. Our rules are God's and the Holy Spirit's. If the Holy Spirit were in us, there would be the willing and the doing, like a flame of fire.
III.Who is the great one
A. The disciples' argument was who would be greatest in the kingdom, and they had it in front of the Son of God Himself. It is the same struggle today: someone brushes past you and you are already wounded; someone speaks a certain way and you are already offended.
B. In the world, the great ones are those who dominate. In the kingdom of God, great is the one who gives himself.
C. The great one is the meek, the humble, the one who knows how to love, who knows how to forgive, who knows how to wash another's feet.
D. Great is the one who sees a sick person who has been in bed a week and brings him food all week until he gets up. That, and not commanding, is true greatness.
E. The work is done in purity, not so it will be talked about; in love, and sometimes in pain, when the soul is worn out.
F. The household example: the child lost his sneaker. "Let him find it" is talk; looking for it together is service, and that is where love grows.
G. Do not go looking to be loved: you will always be frustrated. Love, because the good you do to another ends up being yours.
IV."Not to be ministered unto, but to minister" (Matthew 20:28)
A. Jesus, being Lord and King, never claimed privilege: He chose to humble Himself and walk with the poor. That was His privilege.
B. He washed the disciples' feet the night before He was crucified. We, by contrast, set conditions for everyone when it comes to washing another's feet, because we want to be seen.
C. He carried the cross. He did not shout or call down fire: He carried it. And do we carry any cross, or do we want to get even with whoever wronged us?
D. This reveals the character of God: a love that bends down. And refusing to love, rising up in hatred and strife, is cursing the one in front of you.
E. His service was not only outward help: it was compassion for the sick —the leper, the paralytic, the woman with the issue of blood, Lazarus—, forgiveness for sinners, and the teaching of eternal life. He had three years and could not waste a minute.
F. "And to give his life a ransom for many": a wholly voluntary sacrifice that no one imposed on Him. A ransom is a price paid to set free; and that price opened heaven so that we can pray to the Father.
G. He served not only with actions but with His own blood; and it is by that blood that the Holy Spirit can come into a life.
V."As for me and my house, we will serve the LORD" (Joshua 24:15)
A. Joshua never sought anything for himself and never showed off. As a young man he followed Moses like a lamb, unable to approach him because of the glory upon him; he was immature, but full of strength, passion, and surrender, and nothing made him tremble.
B. At the end of his life, at a hundred and ten, he gathers the people, reminds them of God's faithfulness from Abraham on, and asks whom they will serve. It weighed on him, because he knew the Lord would call for him.
C. Parents ought to ask their children that same question; but they are afraid, because they did not sow from childhood, loving them and looking them in the eye. When a father cannot look his child in the eye, it is because he cannot love.
D. "Choose you this day": God grants freedom to choose, but allows no neutrality, no indifference, no apathy.
E. Three truths: personal decision —his faith is firm even if all others fail—; spiritual leadership in the family —service to God begins at home—; and public resolve —faith is not secret.
F. Children are sweet when you carry them as babies; but the first rudeness and the first defiance are aimed at the parents, and the parents cannot cope, because they did not sow as Joshua did.
VI.Serve Him in truth, with all your heart (1 Samuel 12:24)
A. It is a call after failure: the people had erred in asking for a king, and the king they got turned away from God. And even so God gives them a way back: failure is not the end.
B. "Fear the LORD": the fear here is not terror, it is deep respect, holy reverence, recognizing His authority. And that fear produces sincere obedience.
C. "Serve him in truth": without hypocrisy or religious appearance.
D. "With all your heart": not halfway, but with complete surrender, and steadily, as a way of life; not an outward act, but a heart given over.
E. "Consider how great things he hath done for you": the motivation for serving is gratitude. Remembering what God has done kindles the desire to serve Him.
F. Gratitude turns service into worship; and then, in the singing, the flesh dies and the spirit joins itself to the Holy Spirit.
VII.Application
A. Measure your greatness by what you give, not by what you command.
B. Do something concrete for someone this week: food for the sick, a phone call, a prayer with a name in it.
C. Stop waiting to be loved first. Love, and the good comes back to you.
D. Carry the cross instead of getting even; getting even only pleases the enemy.
E. Begin your service at home, and sow into your children before the defiance arrives.
F. Remember daily what God has done with you: there faith is kindled and service becomes worship.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Servir, expresión de amar
Mateo 20:28
“Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
Cuando tú sirves, el servicio es una expresión de amor. En el mundo los grandes son los que dominan; en el reino de Dios, grande es el que se entrega. Servir es entregar la vida a Dios y al prójimo, las dos cosas. Estos son los puntos del miércoles, para llevarlos toda la semana.
- Vivir «independiente, sin que nadie se meta en mi vida» no es amar: la palabra que corresponde es odio. Nadie te puede hacer daño, solo tú: tú haces o deshaces con tu vida.
- La tibieza entra lentamente y nos hace mediocres: hablamos, opinamos y sugerimos, pero nunca hay una lágrima por nadie ni una llamada por nadie. Uno no sabe cuántas agallas tiene hasta que decide servir al Señor.
- Los discípulos discutían quién sería el mayor delante del Hijo de Dios, y es la misma lucha de hoy. Grande es el manso, el que perdona, el que le lleva comida al enfermo toda la semana hasta que se levante.
- Jesús, siendo Señor y Rey, nunca exigió privilegio: escogió humillarse, lavó los pies la noche antes de morir y cargó la cruz sin gritar ni mandar fuego. Dar su vida en rescate fue un sacrificio voluntario.
- «Yo y mi casa serviremos a Jehová»: Dios da libertad de elegir, pero no permite neutralidad. Josué sembró en sus hijos; los padres que no sembraron desde pequeños tienen miedo de preguntarles a quién van a servir.
- «Servidle de verdad con todo vuestro corazón»: sin hipocresía, no a medias, y constante como un estilo de vida. Es un llamado después del error, porque el fracaso no es el final.
- La motivación para servir es la gratitud. Recordar cada día lo que Dios ha hecho enciende el deseo de servirle, y la gratitud transforma el servicio en adoración: la carne muere y el espíritu se une al Espíritu Santo.
Haz algo concreto por alguien: comida al enfermo, una llamada, una oración con nombre. Con pureza, no para que se diga.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Tenis Perdido
Mateo 20:28
Para leer en voz alta con los niños
“Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús no vino para que lo sirvieran, sino para servir y dar su vida por nosotros. La pastora contó que cuando se pierde un tenis, es fácil decir «que lo busque él»; pero si lo buscan todos juntos, aparece enseguida, y en la casa crece el amor.
- Los discípulos discutían quién era el más importante, ¡y Jesús estaba ahí mismo! Jesús les enseñó que en su reino el grande no es el que manda, sino el que sirve.
- Grande es el que ve a un enfermo y le lleva comida calientita todos los días hasta que se levante: arrocito, habichuelas y un muslito frito. Eso es servir.
- Jesús, siendo el Rey, les lavó los pies a sus discípulos la noche antes de morir. Y cargó su cruz sin gritar ni pelear. Cuando alguien te hace algo, ¿cargas la cruz o quieres desquitarte?
- Decir «a mí no me importa nadie» no es amar; la pastora dijo que eso es odio. No esperes que te amen primero: ama tú, que el bien que haces vuelve a ti.
- Josué dijo: «Yo y mi casa serviremos a Jehová». Servir a Dios empieza en tu casa, y Dios no acepta un «como que sí, como que no»: hay que escoger hoy.
¿A quién quieres servir: a Dios o solo a ti mismo?
Esta semana sirve en tu casa sin que nadie te lo pida. Escoge una sola —una— y hazla todos los días hasta el próximo domingo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz

