¡Elías había eliminado a todos los farsantes religiosos de Jezabel! Pero, ahora le llega una voz amenazante a su oído que le produce ¡terror! El profeta sabía que Dios estaba con él, sin embargo, una voz de la mujer más diabólica que él conocía ¡le da terror!
Podemos saber de Jezabel en 2 Reyes 9:22 "Cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, CON LAS FORNICACIONES DE JEZABEL TU MADRE Y SUS MUCHAS HECHICERÍAS?" La perversidad de Jezabel se describe claramente en este versículo. Ella queda denunciada por su fornicación, tanto corporal como espiritual. Esa era Jezabel y Elías ¡huyó de ella aterrorizado!
I. Como Elías había degollado a todos los sacerdotes de Baal (1 Reyes 18:40), Jezabel juró que Elías estaría muerto dentro de un día (Vs.2) "Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos."
A. Ese comentario laceró el oído del profeta Elías.
De inmediato pensó que huir era lo mejor (Vs.3,4).
¡EL PROFETA DEBERÍA ESTAR, NO EN EL SILENCIO SOLITARIO DE UN DESIERTO, SINO ENTRE LOS HOMBRES, PARA REPRENDER A LOS MALOS Y ANIMAR A LOS BUENOS!
(Vs.9 "Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?") ¿Es una cueva el lugar donde ha de vivir un profeta?
'¿Qué haces aquí, Elías?" Es como si Dios le preguntara: "¿Huyes de Jezabel? ¿Acaso no soy yo más poderoso que esa perversa?"
¡Al oído se le olvida lo que Dios ha hecho por uno! ¡LA FE ES LA QUE DEBE ESTAR ARRAIGADA EN TODO NUESTRO SER!
La fe de Elías había logrado tan grande victoria el día anterior (1 Reyes 18:22-46), pero perdió el ánimo.
Ahora Elías se preocupó por su vida, entonces decidió salvarse huyendo.
Estaba desalentado, derrotado y deprimido.
Dios vio su depresión y se la trató con descanso, comida y bebida (1 Reyes 19:6-7).
Luego de esto, fortalecido, caminó unos 310 kilómetros en cuarenta días (Vs.8).
¿Qué hacía Elías (Vs.9) en una cueva?
Decía Elías al Señor "…me buscan para quitarme la vida." (Vs.10)
Dios trató con Elías muy de cerca y se dejó ver ante el profeta con Su autoridad. (Vs.11-13)
La enseñanza para Elías y para nosotros es la siguiente: ¡Si su corazón no hubiera estado ocupado en sí mismo, hubiera aprendido que las tempestades, los terremotos y el fuego no puedan lograr lo que puede una voz apacible (tranquila, agradable)!
B. Parece que la UTILIDAD (la capacidad que tiene de servir el que puede servir) de Elías como siervo de Dios sufrió cuando adoptó la actitud de AUTO IMPORTANCIA.
(Vs.15,16) Dios lo mandó a volver al norte, (pues él estaba por el sur en Sinaí) al desierto de Damasco, donde iba a ungir a estas tres personas:
a. Ungiría a Hazael por rey de Siria (porque Israel en su desobediencia sería castigada por este rey).
b. Ungiría a Jehú por rey de Israel (porque Jehú llevaría a cabo el juicio de Dios sobre la casa de Acab).
c. Y ungiría a Eliseo ¡como su sucesor!
En su temor Elías se olvidó del amor del Señor, del servicio que le tocaba hacer.
Esto le enseñaría al profeta que él no era indispensable (necesario).
¡Ahora estos tres hombres cumplirán el juicio de Dios sobre los idólatras en Israel!
Aunque, Dios quería que fuera Elías, pero ¡éste había perdido el ánimo!
Donde Dios le dijo a Elías, allí mismo encontró a Eliseo, un granjero, y le echó su manto (Vs.19).
Había alguien que ahora sería útil, y no tendría miedo, ni se iba a dar tanta importancia de sufrido.
Eliseo crecería en fe, en fuerzas, como varón de buena voluntad y de pasión, un profeta de autoridad, que ¡NO LE TEMERÍA AL HOMBRE! ¡ni al susurro, ni al comentario, ni a la opinión de nadie!
Entonces, de esa manera, ¡pudo triunfar! ¡HACIENDO LA VOLUNTAD DE Dios SOBRE TODA ADVERSIDAD! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Cuando Se Pierde El Ánimo
1 Reyes 19:1-19
“Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?”
Elías acababa de ver una gran victoria, pero una sola amenaza de Jezabel le dio terror y huyó al desierto. Perdió el ánimo, se ocupó de sí mismo y terminó en una cueva, donde Dios le preguntó qué hacía allí. Estos son los puntos para la semana.
- Jezabel era la mujer más perversa que Elías conocía, denunciada por sus fornicaciones y hechicerías. Juró que Elías estaría muerto en un día, y ese comentario laceró el oído del profeta.
- El profeta no debía estar en el silencio solitario de un desierto, sino entre los hombres, para reprender a los malos y animar a los buenos. ¿Es una cueva el lugar donde ha de vivir un profeta?
- Al oído se le olvida lo que Dios ha hecho por uno. La fe de Elías había logrado tan grande victoria el día anterior, pero perdió el ánimo y huyó; la fe debe estar arraigada en todo nuestro ser.
- Dios vio la depresión de Elías y la trató con descanso, comida y bebida. Fortalecido, caminó cuarenta días hasta Horeb, y allí Dios trató con él muy de cerca.
- Si su corazón no hubiera estado ocupado en sí mismo, Elías habría aprendido que las tempestades, los terremotos y el fuego no logran lo que logra una voz apacible.
- La utilidad de Elías sufrió cuando adoptó una actitud de autoimportancia. En su temor olvidó el amor del Señor y el servicio que le tocaba, y Dios le enseñó que no era indispensable.
- Dios lo mandó a ungir a Hazael, a Jehú y a Eliseo como su sucesor. Eliseo, el granjero que recibió el manto, no le temería al hombre ni al comentario, y triunfaría haciendo la voluntad de Dios.
Cuando un comentario te quiera meter miedo esta semana, no huyas a tu cueva: recuerda en voz alta lo que Dios ya ha hecho por ti y sigue en tu servicio.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Elías Huye de la Reina
1 Reyes 19:1-19
Para leer en voz alta con los niños
“Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Elías se escondió en una cueva y Dios le preguntó: «¿Qué haces aquí?». Elías había visto a Dios hacer un milagro enorme, pero una reina mala lo amenazó y él salió corriendo con miedo.
- La reina Jezabel era muy mala y le mandó a decir a Elías que lo iba a matar. Elías se olvidó de que Dios era más fuerte que ella.
- Elías se fue al desierto y se sentó debajo de un árbol, muy triste y cansado. Dios lo cuidó: le mandó un ángel con pan calentito y agua.
- Después Dios le habló. No estaba en el viento fuerte, ni en el terremoto, ni en el fuego, sino en una voz suave y tranquila.
- Elías solo pensaba en sí mismo: «Me quieren matar, solo quedo yo». Cuando uno solo piensa en sí mismo, se olvida de lo que Dios ya hizo.
- Por esconderse con miedo, Elías perdió parte de su trabajo. Dios escogió a Eliseo, un joven que araba el campo, y Elías le echó encima su manto.
- Eliseo no le tuvo miedo a nadie ni a lo que dijera la gente. Hizo lo que Dios quería, y por eso triunfó.
¿Qué cosa te da miedo hacer aunque sabes que Dios quiere que la hagas?
Esta semana, cuando sientas miedo, recuerda en voz alta algo bueno que Dios ya hizo por ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
