¡Cuán grandes cosas había hecho Jesús con aquel hombre endemoniado! ¡Lo libertó! Jesús libertó al endemoniado gadareno (Vs.26) de una vida arruinada, de una vida atormentada por demonios que le poseían, sin poder tener una mente, ni juicio, ni libertad, ni voluntad. Libertó a aquel hombre que vivía sin sanidad, sin reír, sin hablar con justo juicio, que ni siquiera estaba consciente de que tenía un nombre como los demás, pues cuando contestó respecto al nombre, hablaron por su boca los demonios diciendo llamarse, ¡Legión! (Vs.30)
I. ¡Los demonios son bien reales! ¡Aunque se piense lo que se quiera pensar!
A. La gente de aquella ciudad, llamada Gadara, sí sabía muy bien lo que eran los demonios.
Si alguien sabía de la influencia demoníaca, viviéndolo en sí mismo, ¡lo era aquel hombre atormentado!
Pero, quien conoce bien y a perfección sobre los demonios, ¡es el Señor Jesús!
Aquel hombre era un peligro para la gente. Dice la Palabra que vivía en los sepulcros (Vs.27).
¡Jesús se le acerca con tranquilidad y calma, aunque él recibe al Señor con un gran grito (Vs.28)!
Este era un hombre que lo habían atado una legión de demonios. Lo tenían atado, controlaban su mente, su voluntad. Lo tenían viviendo a la intemperie, por las tumbas, lo habían llenado de temores (lejos de la paz y del amor). Esto provocaba que no tan solo él fuera invadido de temor, sino que además se llenaban de miedo todos los que se acercaban a él.
Él tenía fuerza (capacidad física) y además fiereza (actuaba con crueldad, agresividad, bestialidad, brutalidad, salvajismo, inhumanidad).
Tanto que, aun cuando los de la ciudad le ponían cadenas y grilletes, él las rompía (Vs.29).
Llegó el gadareno donde Jesús y le dijo: "¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? (Vs.28)"
¡Pero, cayó ante Él de rodillas, se postró a Sus pies! ¡Implica que Jesús es muy alto y fuerte para él!
Los demonios no tienen inclinación a rendir a Cristo ningún servicio.
Y los demonios le tienen un miedo tremendo a Su poder y a Su ira.
No le pueden decir al Señor que los salve, pero sí Le dicen que no los atormente.
(Vs.29) Aquel hombre era "…impelido a los desiertos…") = los demonios lo dominaban para moverlo hacia allá, lo impulsaban)
(Vs.32) Se habla de un hato de cerdos = es una manada, un conjunto grande de cerdos, "…que pacían…" que eran apacentados, dándoles de comer del pasto, de la hierba del monte.
La legión de los demonios no podían matar a aquel hombre.
Jesús, entonces, le pregunta cómo se llama y le contesta: ¡Legión! (Vs.30)
Hay que considerar que una legión romana de aquel tiempo era compuesta por seis mil soldados.
Así que, al hombre los demonios no lo iban a destruir, pero a los cerdos sí (Vs.33).
Me parece oír los chillidos y gritos salvajes con que les (Vs.31) suplicaban al Señor que no los echara al abismo, ¡porque los poderes de las tinieblas están bajo el mando y el control de nuestro Señor Jesucristo!
¡El Señor los puede mandar allí cuando Le plazca (Vs.32)! ¡A ÉL ES QUE YO LE SIRVO!
Hermano, cuando el poder del diablo es quebrantado en alguien por el poder de Cristo, esa persona se recobra inmediatamente (Vs.35). ¿Qué de ti? ¿Eres libre?
Encontraron al hombre que los demonios le habían atado, transformado, ya vestido y en su sano juicio. ¿Sabes qué es lo más grande de todo esto? ¡Que el hombre estaba sentado a los pies de Jesús!
Cuando se está poseído se manifiestan los demonios. ¡Antes él hombre gritaba y se espantaba con la presencia de Jesús y ahora estaba sentado y en completa paz y sanidad de juicio a los pies del Señor!
Si Dios ha tomado posesión de nosotros, el buen juicio y el gobierno de nosotros mismos, ¡estará bien seguro! Pero, si es Satanás el que nos domina, nos robará ambas cosas, juicio y gobierno propio. (Esto sucede cuando consentimos albergar en nosotros la impureza diabólica.)
¡NUNCA SOMOS TAN NUESTROS COMO CUANDO SOMOS DE CRISTO!
(Vs.38) El hombre del que habían salido los demonios le pedía a Jesús que le dejase estar con Él.
(Vs.39) Y Jesús le dice: "Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo."
Y el que había estado en el pasado poseído por los demonios se fue por toda la ciudad publicando, ¡CUÁN GRANDES COSAS HABÍA HECHO JESÚS CON ÉL!
No cuentes de ti mismo, ¡CUENTA CUÁN GRANDES COSAS HA HECHO JESÚS EN TI! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Cuán Grandes Cosas Ha Hecho Jesús
Lucas 8:26-39
“Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.”
Jesús libertó al endemoniado gadareno de una vida arruinada y atormentada, sin juicio, ni libertad, ni voluntad. El que vivía entre los sepulcros terminó sentado a los pies de Jesús, y fue a contar cuán grandes cosas había hecho Él. Estos son los puntos para la semana.
- Los demonios son bien reales, aunque se piense lo que se quiera. La gente de Gadara lo sabía, y el hombre atormentado lo vivía en sí mismo; pero quien los conoce a perfección es el Señor Jesús.
- Una legión de demonios controlaba su mente y su voluntad: vivía en los sepulcros, lleno de temor, con fuerza y fiereza, rompiendo cadenas y grillos, y llenando de miedo a todo el que se le acercaba.
- Jesús se le acercó con calma, aunque él lo recibió con un gran grito, y cayó postrado a Sus pies. Los demonios no pueden pedirle al Señor que los salve, pero le ruegan que no los atormente.
- Los demonios no pudieron matar al hombre, pero sí a los cerdos. Y le suplicaban al Señor que no los echara al abismo: los poderes de las tinieblas están bajo el mando de nuestro Señor Jesucristo.
- Cuando el poder del diablo es quebrantado por Cristo, la persona se recobra de inmediato. Lo hallaron vestido, en su cabal juicio y, lo más grande de todo, sentado a los pies de Jesús.
- Si Dios ha tomado posesión de nosotros, el buen juicio y el gobierno propio están seguros; si nos domina Satanás, nos roba ambos cuando consentimos albergar impureza. Nunca somos tan nuestros como cuando somos de Cristo.
- El hombre quería quedarse con Jesús, pero Él lo envió a su casa a contar lo que Dios había hecho, y se fue publicándolo por toda la ciudad. No cuentes de ti mismo: cuenta lo que Jesús hizo en ti.
Esta semana cuéntale a una persona, con tus propias palabras, una cosa grande que Jesús ha hecho contigo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Cerdos Corriendo al Lago
Lucas 8:26-39
Para leer en voz alta con los niños
“Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús le dijo al hombre que había sanado que volviera a su casa y contara lo que Dios hizo con él, y él lo contó por toda la ciudad. Aquel hombre vivía entre las tumbas, rompía cadenas y gritaba, hasta que Jesús lo hizo libre.
- El diablo y sus demonios son reales, y hacen daño. A este hombre lo tenían sin ropa, sin casa y lleno de miedo, y todos le tenían miedo a él.
- Cuando vio a Jesús, gritó, pero cayó de rodillas a Sus pies. Jesús es más fuerte que todos los demonios juntos, y ellos le tienen miedo.
- Los demonios le rogaron a Jesús que los dejara entrar en unos cerdos. Él les dio permiso, y los cerdos corrieron por el barranco y se ahogaron en el lago.
- La gente vino a ver y encontró al hombre vestido, tranquilo y sentado a los pies de Jesús. ¡Qué cambio! Jesús le devolvió la paz.
- Cuidado: si dejas que lo malo entre y se quede en tu vida, te quita la paz y el buen juicio. Con Jesús, en cambio, estás seguro.
- El hombre quería irse con Jesús, pero Jesús le dijo: «Vuelve a tu casa y cuenta lo que Dios hizo contigo». Tú también tienes algo que contar.
¿Qué cosa grande ha hecho Jesús contigo o con tu familia?
Esta semana cuéntasela a un amigo o a un familiar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
