Estamos hablando de Agar camino del desierto de Shur para Egipto, la halló el ángel de Jehová rumbo a su país nativo. Este era el Señor Jesús en una de sus apariciones antes de Su encarnación (por medio del Espíritu Santo, Jesús se encarna para conciliar a la humanidad perdida por el pecado, Jesús vino en carne a la tierra). Vemos en el versículo 13: Ella entendió, reconoció que estaba en la presencia de Dios; se refirió a Él como: "Dios que ve". Tanto el ángel de Jehová como Cristo fueron enviados por el Padre. El ángel de Jehová no puede ser ni el Padre ni el Espíritu Santo. El ángel de Jehová es la segunda persona.
Agar estaba ahora fuera del camino del deber.
Más fácil es huir que estar al frente del deber.
Se había extraviado más todavía.
Dios no la detiene hasta que estuvo en el desierto.
Mejor es que Dios nos hable, aunque tengamos que ir al desierto.
(V.8) Dios la llamó: Agar sierva de Sarai.
Era la forma de humillación.
Había mucha altivez en Agar, ya se encontraba por encima de Sarai quien era la de la promesa.
La altivez, orgullo van juntas, lo que no sé, cuál se presenta antes.
La sierva de Sarai debía estar en la tienda de Sarai; y no vagando por el desierto y haciendo el haragán (que tiene poca disposición para hacer algo que requiere esfuerzo o constituye obligación especialmente trabajar) junto a un frente. Cristofanía=aparición de Jesús pre-encarnado o después de su crucifixión.
Molesta, era rabieta, queja, como para morir porque todos la ofendieron.
La pregunta que el ángel le hizo era muy apropiada con mucho razonamiento: ¿De dónde vienes?
Le dice: Agar sierva de Sarai.
Ella tiene deberes y responsabilidades, estás huyendo de los deberes porque estás ofendida.
¿Y adónde vas?
Huyendo al pecado, a Egipto y grandes peligros en el desierto.
Cuando el ser humano se aparta de Dios y a sus deberes, deben tener un tanto de razón y pensar y recordar, no solo de dónde han caído, sino adónde están cayendo, pero es mejor ser haragán.
Fue honesta en su respuesta: Huyo de delante de Sarai, mi señora.
El ángel de Jehová le dice dándole un consejo apropiado y muy compasivo: "vuélvete a tu señora y ponte sumisa bajo su mano. (V. 9)
Ella quería el lugar de la señora y miraba con desprecio (falta de aprecio) (v.9) a su señora, ella era la sierva.
Lugar es lugar, y cuando se desea, ya vas a mirar con desprecio, a quien tiene lo que tú deseas.
Habiéndole dado el ángel de Jehová el buen consejo de volverse a su señora, ella prometió inmediatamente hacerlo así.
El ángel le añadió una predicción (Anunciar un hecho futuro) concerniente a su posteridad (que viene).
El ángel le asegura que tendrá un feliz futuro.
Es un hijo de promesa.
El ángel le pone nombre (V.11) al niño, lo cual era un honor, tanto para ella como para el niño.
Llamarás su nombre Ismael esto es: Dios oirá; la razón es, porque Jehová ha oído tu aflicción.
Sabe hermano, las lágrimas hablan tan bien como las oraciones.
Le promete una numerosa descendencia.
Los árabes se tienen por descendientes de Ismael.
Y son un pueblo muy numeroso.
Le habla del carácter del niño que va a dar a luz.
¡Qué gran voz el que le hablaba!
Será hombre fiero (asno, salvaje de hombre, fiero, osado, rebelde, indolente (que no se afecta y conmueve) y traicionero hebreo.
Su mano será contra todos, éste es su pecado.
Y la mano de todos será contra él.
Este es su castigo.
Sabemos que los que tienen espíritu turbulento suelen tener vidas tormentosas.
Pero con todo, vivirá a salvo.
Fíjate por la imprudencia (falta descuidada, incumplimiento del deber, diligencia, riesgo), están expuestos a constantes peligros, son extrañamente preservados, aun así, por la divina Providencia, siendo Dios para ellos mucho mejor de lo que se merecen.
La respuesta de Agar de adoración de la omnisciencia y de la providencia de Dios (V.13), con aplicación de estos atributos divinos: Tú eres Dios que ve, esto sería, para ella, el nombre de Dios por siempre.
El que todo lo ve, es decir; me ve a mí.
Para un arrepentido como Agar es una expresión muy propia: "Tú ves la sinceridad y seriedad de mi conversión y de mi arrepentimiento."
La admiración humilde del favor de Dios hacia ella: ¿No he visto también aquí al que me ve?
Probablemente no sabía quién era el que hablaba con ella hasta que él se marchó y entonces ella se apercibió de Él con una reflexión semejante a las de los discípulos de Emaús (Lucas 24:31-32).
El lugar donde el Dios de la gloria manifestó su especial cuidado por una pobre mujer en apuros: Pozo del Viviente que-me-ve.
Después que Agar hizo como le mandó el Ángel, Jesús, volviéndose a su señora, en mansedumbre, conoció a Dios revelado por Cristo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Pozo Del Que Vive Y Me Ve
Génesis 16:7-16
“Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?”
Agar huyó al desierto, ofendida y fuera del camino del deber, y allí la halló el ángel de Jehová con dos preguntas: ¿de dónde vienes y adónde vas? Ella volvió en mansedumbre y llamó a Dios el que ve: el pozo del Viviente que me ve. Estos son los puntos para la semana.
- El ángel de Jehová que halló a Agar era el Señor Jesús en una de sus apariciones antes de su encarnación. Mejor es que Dios nos hable, aunque tengamos que ir al desierto.
- Más fácil es huir que estar al frente del deber. Agar había dejado su lugar con altivez; ya se sentía por encima de Sarai, que era la de la promesa.
- ¿De dónde vienes? Agar tenía deberes y huía de ellos porque estaba ofendida. ¿Y adónde vas? Al pecado, a Egipto y a grandes peligros. Hay que recordar de dónde se cayó y adónde se está cayendo.
- Ella contestó con honestidad, y el ángel le dio un consejo compasivo: vuélvete a tu señora y ponte sumisa bajo su mano. Cuando se desea el lugar de otro, se termina mirándolo con desprecio.
- Llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción. Las lágrimas hablan tan bien como las oraciones; y Dios le prometió una descendencia que no podría ser contada.
- Ismael sería hombre fiero: su mano contra todos, ese era su pecado; y la mano de todos contra él, ese era su castigo. Los de espíritu turbulento suelen tener vidas tormentosas.
- Agar adoró: Tú eres Dios que ve. El que todo lo ve me ve a mí, y ve la sinceridad de mi arrepentimiento. Por eso llamó al lugar Pozo del Viviente que me ve.
Si estás huyendo de un deber porque te ofendieron, respóndele a Dios esta semana las dos preguntas del ángel, y vuelve a tu lugar con mansedumbre.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Pozo de Agar
Génesis 16:7-16
Para leer en voz alta con los niños
“Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Agar descubrió que Dios la estaba mirando y cuidando, aun en el desierto. Se había escapado enojada, y el ángel de Jehová la encontró junto a una fuente de agua.
- Agar trabajaba en la casa de Sarai. Se creyó más importante que su señora, se ofendió y se fue corriendo al desierto.
- El ángel le preguntó: «¿De dónde vienes y adónde vas?». Agar estaba huyendo de lo que le tocaba hacer, y el camino que llevaba era peligroso.
- Agar dijo la verdad: «Estoy huyendo». El ángel le dijo que regresara y obedeciera. A veces lo más difícil es volver y hacer lo que nos toca.
- Dios escuchó la tristeza de Agar. Por eso su hijo se llamaría Ismael, que quiere decir «Dios oirá». Tus lágrimas también llegan a Dios, como una oración.
- El ángel le dijo que Ismael sería peleón: su mano iba a estar contra todos y todos contra él. Quien vive peleando termina con una vida llena de problemas.
- Agar llamó a Dios «el Dios que me ve». Dios te ve cuando nadie más te ve: cuando estás triste, cuando obedeces y también cuando haces lo malo.
¿De qué cosa te dan ganas de escaparte en tu casa?
Esta semana, cuando te toque algo que no quieres hacer, no te escapes: hazlo, sabiendo que Dios te ve.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
