El temor de Abdías era que Acab lo mataría por no echar mano a Elías cuando lo tenía a su alcance, pues el rey se sentiría burlado al escapársele así la presa. Apela que no se merece ser expuesto a tal peligro, pues se ha comportado bien con los profetas de Dios: (9) ¿En que he pecado? Esperaba que el que había protegido a tantos profetas no debía ver su vida amenazada "por un profeta tan grande."
Abdías sabía que el Espíritu de Jehová era el que le llevaba.
Abdías temía al Dios de Elías.
Con el que Dios está, Le lleva. (Lucas 1:15)
Ahora podemos conocer a Juan el Bautista, el que vino para preparar el camino delante de Él.
Este niño iba a ser "grande a los ojos del Señor".
Para Dios era grande, le iba a ser útil del destino de la llegada del Mesías a la tierra.
Era un precursor el que prepararía la visita del rey cuando estaba por llegar a Israel.
Juan era del linaje sacerdotal.
Ante todo, sería grande en su separación personal a Dios: no bebería "jamás vino" (uva) ni licor (hecho de grano).
Sería grande en sus excelencias espirituales; sería "lleno del Espíritu Santo" aún desde el vientre de su madre.
El Espíritu de Dios estaba en él desde el principio para prepararlo para "su especial misión" como precursor de Cristo.
Pues el Espíritu Santo lo llevará a donde Dios lo necesitaba.
(Lucas 4:1) Nunca hubo un tiempo en la vida de nuestro Señor en que no estuviese lleno del Espíritu Santo, pero sí menciona aquí de manera específica en relación con Su tentación.
Estar "lleno del Espíritu Santo" significa estar totalmente entregado a Él y ser totalmente obediente "a cada palabra de Dios."
Una persona llena del Espíritu está vacía de pecado conocido y "del yo" y en ella habita ricamente la "Palabra de Dios."
Cuando Jesús regresaba "del Jordán", donde había sido bautizado, fue "conducido por el Espíritu al desierto", al Desierto de Judea, junto a la costa occidental del Mar Muerto.
(Hechos 2:4) El milagro que se iba a experimentar, relacionado con Pentecostés, era el llenamiento del Espíritu Santo, que iría seguido de hablar "en otras lenguas."
Hasta este momento, el Espíritu de Dios había estado con los discípulos, pero ahora tomó Su residencia en ellos (Juan. 14:17).
(Juan 14:16) Comenzando desde el tiempo de Pentecostés, el Espíritu de Dios comenzó a habitar de manera permanente en personas: vino para permanecer.
Pues entonces Él te llevará a todo lugar que sea necesario.
El día de Pentecostés, los creyentes no solo vinieron a ser morada del Espíritu Santo, sino que fueron también llenados con Él.
El Espíritu Santo viene a morar en nosotros en el momento en que somos salvados, pero para ser llenos con el Espíritu hemos de estudiar la Palabra, pasar tiempo en oración y vivir en obediencia al Señor.
Él nos llevará para que seamos útil.
(Hechos 4:31) Cuando acabaron de orar, el lugar …tembló, es una expresión física del poder espiritual presente.
Todos fueron llenos del Espíritu Santo, "indicando la obediencia de ellos al Señor, su andar en luz, su entrega a Él.
Siguieron hablando con denuedo (valor, energía y decisión, valor) la Palabra de Dios.
(Hechos 7:55-58) Se lanzaron sobre Esteban, lo arrastraron afuera de las murallas de la ciudad y "comenzaron a apedrearle."
La muerte de Esteban se parecía a la de nuestro Señor.
(59) Oró: Señor Jesús, recibe mi espíritu.
(Lucas 23:46) Jesús había orado: "Padre, en Tus manos encomiendo Mi espíritu."
Él oró: Señor, no le tomes en cuenta este pecado (60) Hechos 7:60.
(Lucas 23:34) Jesús había orado: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen".
(Hechos 11:24) Un varón lleno del Espíritu Santo y bueno.
Bernabé fue enviado a Antioquia y lo hacía el Espíritu Santo en la guía, tutela, orienta y rige (guarda, información, dirigir, gobernar o mandar).
El Espíritu Santo guiaría a Bernabé a la obra del Padre.
Este amado hermano vio en seguida que el Señor estaba obrando poderosamente entre estos gentiles, por lo que "exhortó" (23) a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor, porque Él estaba haciendo en ellos.
Qué bueno en tener personas llenas de la guía del Espíritu Santo y "de fe."
Se agregaron al Señor.
(Hechos 13:52) Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
No era momento fácil para Pablo y Bernabé, pero el Espíritu Santo los llevó a Iconio.
Nada nos puede quitar al Espíritu; ni pruebas, ni persecución, ni rechazos. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Espíritu Santo Le Llevará
1 Reyes 18:12
“Acontecerá que luego que yo me haya ido, el Espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa,”
Abdías sabía que el Espíritu de Jehová era quien llevaba a Elías. Con el que Dios está, el Espíritu lo lleva adonde Dios lo necesita: así fue con Juan, con Jesús, con la iglesia en Pentecostés, con Esteban y con Bernabé. Estos son los puntos para la semana.
- Abdías temía que Acab lo matara si Elías desaparecía, pero sabía que el Espíritu de Jehová era el que llevaba al profeta. Abdías temía al Dios de Elías: con el que Dios está, a ese Él lo lleva.
- Juan el Bautista fue grande a los ojos del Señor: apartado para Dios y lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre, preparado para su especial misión de preparar el camino del Mesías.
- Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto. Estar lleno del Espíritu es estar entregado a Él y obediente a cada palabra de Dios: vacío de pecado conocido y del yo, y lleno de la Palabra.
- Desde Pentecostés el Espíritu habita de manera permanente en los creyentes. Viene a morar en nosotros al ser salvados, pero para ser llenos hay que estudiar la Palabra, orar y vivir en obediencia.
- Cuando la iglesia terminó de orar, el lugar tembló y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y siguieron hablando la Palabra de Dios con denuedo: con valor, energía y decisión.
- Esteban, lleno del Espíritu, murió como su Señor: encomendó su espíritu y oró por los que lo apedreaban. Bernabé, varón bueno y lleno del Espíritu, fue guiado a Antioquía y exhortó a todos a permanecer fieles.
- No era momento fácil para Pablo y Bernabé, pero el Espíritu Santo los llevó adelante, llenos de gozo. Nada nos puede quitar al Espíritu: ni pruebas, ni persecución, ni rechazos.
Esta semana dale tiempo cada día a la Palabra y a la oración, y pídele al Espíritu Santo que te lleve adonde Dios te necesite.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Lugar que Tembló al Orar
1 Reyes 18:12
Para leer en voz alta con los niños
“Acontecerá que luego que yo me haya ido, el Espíritu de Jehová te llevará adonde yo no sepa,”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Abdías sabía que el Espíritu de Dios podía llevarse a Elías a donde nadie lo encontrara. Y cuando los primeros cristianos oraron juntos, el lugar donde estaban tembló y todos fueron llenos del Espíritu Santo.
- El Espíritu Santo lleva a los que son de Dios a donde Él los necesita. Llevó a Elías, a Juan el Bautista y hasta a Jesús.
- Juan el Bautista estaba lleno del Espíritu Santo desde antes de nacer. Dios lo preparó para anunciarle al pueblo que Jesús venía.
- Estar lleno del Espíritu es obedecer a Dios en todo. No se puede estar lleno de Dios y lleno de cosas malas al mismo tiempo.
- El Espíritu Santo viene a vivir en ti cuando le entregas tu vida a Jesús. Para estar lleno de Él, lee la Biblia, ora y obedece.
- Esteban amaba a Jesús, y unos hombres le tiraron piedras. Pero él, lleno del Espíritu, oró por ellos, igual que Jesús perdonó a los que le hicieron daño.
- Ser cristiano no siempre es fácil. Pero nada te puede quitar al Espíritu Santo: ni los problemas, ni que se burlen de ti, ni que no te quieran.
¿A dónde crees que Dios quiere llevarte para ayudar a alguien?
Esta semana ora cada día con tu familia y pídele al Espíritu Santo que te guíe.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
