Mega Zoé
Estudio #1454Iglesia en las casas

La Ayuda Por La Oración

La Ayuda Por La Oración enseña a perseverar en la oración y caminar con sabiduría espiritual.

Antiguo TestamentoSalmos4 min lectura

La oración y la liberación que se encuentran en el que ora. Es un recordatorio de la fidelidad y la misericordia de Dios cuando Su pueblo se vuelve a Él en tiempos difíciles. El libro de los Salmos es el libro de oraciones de la Biblia. Cuando el pueblo de Dios se encuentra en problemas, es el desierto que llega el día de la angustia, ("aparece" como reacción ante un peligro, falta de aire), angustia se refiere a "agotamiento" (disminuir la anchura).

El sufrimiento humano.

Hay momentos en que nos encontramos en problemas y angustia.

El poder de la oración.

El acto de clamar al Señor en tiempos difíciles es una "máxima expresión de la fe y confianza", en Su capacidad de intervenir y producir un cambio positivo en nuestras circunstancias.

Dios está atento a las "oraciones" de Su pueblo.

El versículo se basa en la imagen de Dios sacando a Su pueblo de sus angustias y nos lleva a lugares seguros para que no perezcamos.

(Génesis 32:26) Ayuda que pide Jacob.

El ángel con admirable complacer, complaciéndole, le pide a Jacob que le deje marchar.

De este modo, honró la fe y la oración de Jacob, a la vez que ponía a prueba su constancia.

Jacob persiste en su santa importunidad: No te dejaré, si no me bendices.

Al suplicar esta bendición, confiesa su inferioridad, a pesar de que parecía tener superioridad en la pelea.

El ángel le impone una especie de condecoración y marca perpetua de honor al cambiarle el nombre.

(Éxodo 32:31-32) La súplica de la intercesión. (Moisés)

No presenta ninguna excusa, sino que lo mismo que había dicho al pueblo por vía de convicción lo dice a Dios por vía de confesión: "Han cometido un gran pecado."

No viene a presentar defensa, sino a buscar reconciliación.

Y si no ráeme (eliminar) ahora de Tu libro que has escrito; esto es "Si ellos han de ser cortados, córtame a mí también con ellos; si todo Israel ha de perecer, perezca yo también con ellos"; vivo para ellos y no quiero sobrevivirles en la tierra prometida.

(1 Reyes 3:7-9) Reconoce su propia insuficiencia para el cumplimiento del gran encargo que se le ha encomendado.

Apela a dos razones para dar mayor fuerza a su petición de sabiduría: A) Que su oficio la requería, pues era el sucesor de David en el trono. B) Que la necesitaba urgentemente porque era muy joven: "Yo soy joven y no sé cómo comportarme (9), "¿Quién será competente para juzgar a este "Tu pueblo" "tan grande?"

Pide a Dios que le dé sabiduría (9) "Da, pues, a Tu siervo corazón entendido para juzgar a Tu pueblo.

(Salmos 51:1-2) La ayuda, súplica que pide David.

Ten piedad de mí, oh Dios.

David apela al instante a la misericordia de Dios, antes incluso de mencionar su pecado.

No me atrevo a decir "mi" Dios, porque esto sería presunción.

Te he perdido a Ti por mi pecado, me he distanciado de Ti al seguir al enemigo "y por tanto no soy limpio".

No me atrevo a acercarme a Ti, sino que me quedo a distancia y elevo mi voz con emoción y contrición de corazón y clamo y digo: "Ten piedad de mí, oh, Dios."

"Conforme a la multitud."

Los hombres se quedan aterrorizados ante la multitud de sus pecados, pero aquí hay consuelo: nuestro Dios tiene multitud de misericordias.

Lávame a fondo de mi maldad.

Señor, lávame, lávame y lávame de nuevo, hasta que la última mancha haya desaparecido y "no quede rastro" de mi contaminación.

(Lucas 23:42) La ayuda, significa de un alma agonizante.

"Señor, acuérdate de mí cuando vengas en Tu reino."

Esta es la oración de un pecador moribundo a un Salvador moribundo.

Fue un gran honor para Cristo el que este hombre le hiciese esta petición.

Y fue una gran dicha para el ladrón el orar de ese modo.

(Hechos 16:30) La súplica de salvación (el carcelero de Filipos).

Ante los extraordinarios fenómenos que estaba presenciando y al ver en estos hombres algo sublime que les diferenciaba de los demás presos que había conocido, que ahora a sus pies, como pidiendo perdón por lo que les había hecho y se dirige a ellos con el mayor respeto: "Señores, y pregunta como algo en que se juega el alma: ¿Qué tengo que hacer para ser salvo?

Con esto muestra: a) Que conoce la importancia de la salvación; b) "que sabe que hay que hacer algo" y c) que está dispuesto a cumplir lo que se le exija, por duro y difícil que le resulte.

(2 Corintios 12:8-9) La súplica de liberación (Pablo).

El apóstol oró insistentemente al Señor para que quitase de él tal espina.

Esto insinúa que Pablo la consideraba como obstáculo a la eficacia (utilidad, efectividad) de sus labores apostólicas.

Pero el Señor, a pesar de la insistencia con que se lo pidió no le quitó la espina, sino que le dijo: (9) "Con Mi gracia te basta, pues Mi poder se muestra perfecto "en la debilidad".

Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz