Mega Zoé
Estudio #1592Iglesia en las casas

Mi pronto auxilio en la tribulación

Permanecer firmes en las pruebas y perseverar en la oración sostienen el llamado central de este estudio.

Antiguo TestamentoSalmosMiercoles, 22 de abril de 202613 min lectura

"Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones." El estudio distingue primero de qué tribulación habla -no la gran tribulación, sino la de la vida cotidiana, la que pule y perfecciona- y desmenuza las tres palabras del versículo: amparo, fortaleza y pronto auxilio. De ahí sale la tesis más incómoda del mensaje: la tribulación es personal, no se reparte ni se le echa a otro; lo que se reparte es la oración. Recorre el Salmo 121:1-2, el Salmo 91:2, el Salmo 34:19, Isaías 41:10, Isaías 40:29 y 2 Corintios 12:9.

I. El pueblo que no lo recibió

A. Es en el único lugar donde hemos conocido una verdad: en las Sagradas Escrituras. No son los libros; la tierra está llena de libros.

B. Cuando Dios llamó a su pueblo en el tiempo de la ley, ese pueblo no respondió: esperaba un rey que cabalgara y dominara el mundo con poderío.

C. Y cuando vieron a un simple hombre, comenzaron a rechazarlo. Se rechaza cuando no logramos ver la esencia de Dios, cuán grande y poderosa es.

D. El Apocalipsis deja claro cuándo lo recibirán: en el tiempo en que nosotros estemos con el Señor, en los siete años y la boda del Cordero.

E. Allí lo veremos cara a cara tal cual es, y allí nos dirá: "en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré".

F. Aquella primera generación no aceptó el privilegio, y Dios levantó el pueblo de la gracia, que es en el que estamos nosotros.

G. Se desperdició la primera venida y lo crucificaron: fue lo propio de los seres humanos. Pero esa sangre es la que emana en nuestras vidas cuando nos convertimos.

H. Tú eres comprado por sangre. Lo que está sobre nuestras vidas es la sangre de Cristo: no es religión, no es una iglesia, no son cuatro paredes.

II. Qué es una tribulación

A. Toda lucha que tengas es contra el diablo, no contra las personas: no es contra tu esposa, ni tu esposo, ni tu hijo.

B. No se habla aquí de la gran tribulación, sino de las tribulaciones de la tierra, las que nos toca vivir, porque ellas son las que nos purifican.

C. ¿Crees que el éxito y el bienestar son los que nos ponen fuertes? Eso lo que produce es vanidad.

D. Cuando eres pasado por diversas pruebas te vas puliendo; y mientras se pule, Dios va perfeccionando.

E. Si dejas a un niño al garete, que brinque y que rompa, no se va a formar conforme a la imagen del Señor. Y eso es lo que el Señor quiere de nosotros.

F. Tribulación no son caprichos: tribulación es lo que Dios perfecciona en nuestras vidas. Y por diversas pruebas pasa todo el mundo.

G. Si un espíritu noble te sostiene, lo vas a poder pasar. Si el espíritu no es noble, ni te cuento cuán difícil se hará la vida: ahí vienen los porqués.

H. Cualquiera que sea tu tribulación, ninguna es para que seas derrotado, ni destruido, ni avergonzado.

I. Hay días en que somos molidos. Y tenemos que ser molidos, nos guste o no.

J. Una pareja se casa y quiere tener hijos, y qué fiesta. Luego empiezan los dolores y empieza otro ser al que hay que llevar con sabiduría; y si no la aprendiste, serán los problemas.

III. Para qué sirven

A. Las tribulaciones -depende de cómo las pases- son para aprender a luchar y a vencer. En la vida no podemos vivir derrotados por ellas.

B. No son para tirarnos: son para purificarnos, para hacernos entender, para hacernos conocer. Porque no somos niños.

C. Al niño se le quita un juguete y pelea y revienta; y el padre acaba castigándolo una semana, cuando el problema se podía resolver en poco tiempo.

D. Miren cómo está la tierra: guerras que parece que van a terminar y no terminan. Y decimos que los líderes no saben qué hacer, cuando no sabemos gobernar nuestra propia casa.

E. Y cuando hay guerra, se le tira a los más vulnerables, para que le duela al pueblo.

F. Nuestra guerra es espiritual, no física. Ellos saben por lo que luchan; tú y yo sabemos del Evangelio: hay que ir en oración y en ayuno.

G. Porque podemos hacer el chisme aquí y la murmuración allá, más cuento para que nos tengan pena. Pero cuando tomamos una posición que afecta el amor, ya no es tribulación: es otra cosa.

IV. Amparo, fortaleza, pronto auxilio (Salmo 46:1)

A. Amparo: Dios es refugio, un lugar para cuando todo alrededor se tambalea. ¿Por qué buscas a otro humano?

B. Fortaleza: no solo nos protege, sino que nos da fuerza interna para resistir.

C. Imagínate que te enteras de una enfermedad. ¿Qué sientes? Tribulación. Pues si Dios es mi pronto auxilio, ¿a quién voy a buscar?

D. La tribulación no te la puede quitar nadie ni resolver nadie. Cada cual cargue lo suyo; la tribulación es para el que le toca.

E. Y se dice "por diversas pruebas": no por una, por muchas.

F. Pronto auxilio: Dios nunca llega tarde, Dios responde a tiempo. Pero si tú no oras, Dios no te conoce el rostro; donde te lo conoce es cuando oras.

G. Si eres hombre o mujer de oración, Dios responde a tiempo, aunque no siempre como esperamos.

H. La tribulación es personal; los cuentos son para chismear. Y la iglesia le pertenece a Dios y al Espíritu Santo, que es bien celoso.

I. El versículo no dice que no habrá tribulación: dice que en medio de ella Dios está presente y activo. Es una declaración de fe: no estoy solo en la prueba.

J. Si compartes tu tribulación, se la estás echando a otro que ya tiene la suya. Lo que dice la palabra es "orad los unos por los otros"; y eso es lo que no hacemos.

K. Cuando todo falla, Dios no falla; cuando no hay salida, Él es el camino; y cuando la tribulación aprieta, Él sigue siendo mi pronto auxilio.

L. ¿Qué hace Dios desde el tercer cielo? Mira y envía ángeles. El cielo organiza; pero si no has usado el cielo, estás usando tácticas tuyas, y esas estorban.

V. "¿De dónde vendrá mi socorro?" (Salmo 121:1-2)

A. Tal vez nunca te lo has preguntado; apréndetelo hoy.

B. Porque lo que hacemos es hablarlo con la madre, con el esposo, con los hijos, con el vecino, con los amigos. ¿Y eso es bueno? ¿Eso hace daño?

C. La pregunta del salmo es levantar la mirada de los problemas y buscar la ayuda divina. ¿Y cuándo viene el socorro? Cuando oras.

D. También hay mucha solución cuando uno lee la Biblia todos los días. Los niños que leen la palabra se ven relajados, porque se hacen conocedores de ella.

E. Y si algo van a hablar, será lo que leyeron. Porque lo que se lee de la palabra te educa: te educa a ser guerrero, te educa a luchar.

F. "Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra": la ayuda viene directamente de Dios, no del mortal.

G. Tú no puedes descansar en nadie: tiene que ser en Dios. Y si es en Dios, tienes que aprender a orar; si no oras, Dios no te oye.

H. "Es que le canté un corito en el carro." No: oración es cuando te separas con Dios a orar. Y el Padrenuestro te lleva en un orden y te enseña cómo orar.

I. En la oración vas a comenzar a ver los milagros; porque al llevarle a Dios lo que te toca luchar, va aumentando la fe, que es la certeza de lo que no se ve.

J. Si nunca oras y nunca ayunas, eso es tibio; y al tibio Dios lo vomita, porque no hace efecto en la obra.

K. No somos un adorno: somos guerreros. ¿Y ustedes creen que el diablo, cuando va a atacar, mira la edad de sus hijos? Mira la edad y prepara el ataque.

L. ¿Qué tenemos siempre en la boca? Lamento y queja. Nunca decimos: "estuve orando por esto, y Dios metió su mano soberana".

M. El socorro no viene de lo terrenal. Puedes afanarte por tus hijos para lo terrenal, pero cuando algo esté malo, lo terrenal no los va a educar.

N. Si todos en la casa están dispuestos a luchar y vencer, hay un orden tan bueno que todos lo llevan a ganar. Y la bendición baja el día de la tribulación, porque hay un justo que ora.

VI. "Diré yo a Jehová" (Salmo 91:2)

A. Es confianza y protección divina, y declara a Dios como refugio completamente personal.

B. Padres y madres: ¿tu hijo tiene a Dios como refugio personal? Recuerden que envejecerán, y si no lo tienen, ningún hijo se acercará, y ningún nieto menos.

C. Lo clave es que es una declaración personal: "diré yo". No es una creencia positiva, sino una confesión activa de confianza en Dios.

D. "Refugio y fortaleza" describe a Dios como un castillo inexpugnable ante el peligro. Porque los peligros van a llegar.

E. La confianza total enfoca la seguridad no en las circunstancias, sino en la persona de Dios.

F. Y la iglesia no se compone de ministerios ni de los que cantan. Los coritos emocionan, cualquier canción conmueve; pero aquí se habla de cuando venga la tribulación.

G. Porque la tribulación viene llena de circunstancias, peleas, días difíciles, necesidad y pérdida: pérdida económica y pérdida de todo.

H. Cuando no se consigue trabajo, ni comida, ni techo. Tú puedes tener casa hoy; mañana no lo sabes. Piensen en el tiempo de la pandemia.

I. "Diré yo" es declarar con convicción que nuestra seguridad está completamente en Dios. Si tu confianza está plena en Él, verás el cielo abierto.

VII. "Muchas son las aflicciones del justo" (Salmo 34:19)

A. Dice "muchas": la tribulación no es una, son muchas. Un problema con el nieto, otro con el hijo, y las circunstancias que son así.

B. Aunque los seguidores de Dios enfrentan numerosas dificultades, no están solos: Dios promete librarlos de cada una.

C. Pero ¿a quién librará? Al justo. Y para ser justo hay que vivir como justo: no basta con decir que vamos a la iglesia. Hay que ponerse en la fila de los justos.

D. Realidad de la aflicción: la vida del justo no está exenta de problemas, ni de angustias, ni de dificultades. Estamos expuestos al maltrato y a la crueldad.

E. Promesa de liberación: Dios no solo ayuda a soportar las pruebas, sino que ofrece protección y liberación de todas ellas.

F. Porque delante de la gente somos los más perfectos; y solos en un carro no tenemos ni un pelo de perfectos.

G. El día en que la tribulación hace desmayar al justo, Dios lo libra y le da fuerza como al búfalo para levantarse y seguir guerreando.

H. Porque la vida no se hizo para que nos derrote: se hizo para guerrear. Y no hay que esconderse.

VIII. "No temas, porque yo estoy contigo" (Isaías 41:10)

A. Promete la presencia, la ayuda y el sostén divino frente al temor.

B. "No temas": Dios asegura su presencia constante, eliminando la necesidad del miedo.

C. "No desmayes": es una orden a no rendirse ni desanimarse, ya que Él es tu Dios. ¿Y qué hacemos el día de la tribulación? Nos tiramos para atrás.

D. No te cubras bajo techos, que solo dan un poquito de sombra: deja que Dios mismo te ilumine y te proteja desde el tercer cielo.

E. Ahí está el pronto auxilio en perfección, porque solo Él nos conoce del todo. Nadie te conoce totalmente: tú eres la única persona que se conoce.

F. "Te esfuerzo y te ayudaré": lo que tenemos que aprender es a esforzarnos, porque si nos esforzamos, Él nos ayuda. Tampoco vamos a estar de brazos cruzados.

G. Ley de siembra y cosecha: siembras y cosechas lo que sembraste. Eso es ley, eso es obligado.

H. "Te sustentaré con la diestra": no la izquierda, la diestra; simboliza firmemente el poder y la protección de Dios. ¿Para qué? Para que no caigas.

I. Es una invitación a confiar en Dios en lugar de angustiarse ante los desafíos. Y todo depende de qué es Dios para tu vida.

IX. "Él da esfuerzo al cansado" (Isaías 40:29)

A. Es una de las promesas de fortaleza más citadas de la Biblia, y consuela a quienes se sienten agotados física y espiritualmente.

B. Fuente divina: Dios es la fuente inagotable de energía para el ser humano. A diferencia de nosotros, Dios no se fatiga ni se cansa.

C. La gente sí se fatiga: se acabó la leche, y de ahí sale una pelea que dura hasta mañana.

D. Fortaleza al débil: promete no solo dar fuerza al cansado, sino multiplicarla, para el que siente que ya no le queda vigor alguno.

E. Pídale hoy a Dios que le suelte fuerzas, porque mañana, en la tribulación, va a necesitar mucha energía.

F. Y una sola vida tenemos: mientras se desperdicia, no vuelve atrás. La vida siempre va hacia el frente, y en nuestras manos está lo que hacemos o dejamos de hacer.

X. "Bástate mi gracia" (2 Corintios 12:9)

A. Es un mensaje de esperanza para cuando te sientas al límite, recordándote que tu fragilidad es el lugar donde Dios muestra su mayor fuerza.

B. Y para que te baste la gracia -que es todo lo que Dios da gratis-, Dios nos tiene que conocer: oración, palabra y ayuno.

C. Ahí Dios mira y dice: tengo una oveja que ora, que lee la Biblia, que ayuna. ¿Y qué hace desde el tercer cielo? Envía la gracia.

D. Y comienza a fluir la paz, el gozo, el bienestar, las puertas abiertas, los milagros; y el día de la tribulación uno dice: otra más que llegó y se fue.

E. El favor y el amor de Dios son suficientes para sostenernos, incluso si el problema o el dolor no desaparece.

F. Poder en la debilidad: Dios no siempre quita la dificultad, sino que la usa como escenario para que su fuerza brille.

G. Cuando reconocemos que no podemos solos, su poder actúa con más claridad. Y Pablo deja de quejarse de su debilidad y la ve como oportunidad para experimentar el poder de Dios.

H. ¿Qué te hunde? Tu debilidad. Por eso necesitas fe, y la fe la obtienes según buscas a Dios; porque la fe llega por el conocimiento de la palabra.

I. Ese conocimiento produce fe, la fe produce el milagro, y el milagro derrota por completo toda tribulación.

J. A veces hay que morir un poquito a nuestra astucia; y entonces comienza a venir la mano de Dios, por medio de la gracia.

K. No vas a depender de nadie: vas a depender de Dios. Que se lamente el impío en su impiedad; el justo es un soldado que va hacia el frente, y el lamento no está en el justo.

XI. Aplicación

A. Deje de repartir su tribulación: es suya, y al contarla se la está echando a quien ya tiene la propia.

B. Cambie la queja por el testimonio: "oré por esto y Dios metió su mano".

C. Sepárese a orar de verdad, no un corito en el carro; y saque un día a la semana para tener comunión con Dios.

D. Lea la Biblia todos los días, y póngala en su casa: lo que se lee educa a ser guerrero.

E. Prepárese antes de que llegue: la confianza no se improvisa el día de la tribulación.

F. Y póngase en la fila de los justos, porque la promesa de ser librado de todas es para el justo.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz