III 2da Pedro 1:5 "Añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor." Tenemos que trabajar con nosotros mismos. Somos expertos en trabajar con los demás, pero cuando nos miramos, vemos que no somos lo mejor Si esto está en nosotros, no nos dejará estar ociosos. Crece en uno la pasión, el deseo de hacer, vivir una vida santa de oración. Si esto está en nuestras vidas podemos tener recompensa. Que haya este deseo en nosotros, para que estemos activos, no ociosos y poder dar a los demás. La persona ociosa no ora. ¿Te imaginas lo que sería llegar al Cielo y que los ángeles busquen en los Libros? Y de acuerdo a esto será tu recompensa. El ocio es lo que te tiene atrás. Tienes mil excusas para no llegar a la casa de Dios. Podemos hacer la obra que nos toque hacer de forma perfecta. La Palabra dice, "Haya en vosotros la fe." Porque la fe viene por el oír de la Palabra. Fe es convicción basado en el oír, porque vienes a la iglesia a escuchar la Palabra. ¡Pobre del que se duerme, ¡no tiene fe! Cuando la fe está en nosotros se le añade virtud.. Dios nos eligió, no nos merecemos nada. A Él le plació elegirnos. No permitas que nadie te quite el ánimo para seguir batallando. ¡Bienaventurado el que lo alcanza!
Y añadimos al conocimiento, dominio propio. Jamás permitiendo que la parte animal del hombre sojuzgue a lo espiritual. Cuándo no tenemos dominio propio, ¿Quién recoge lo que desparramamos? Cuando hablamos sin control, luego tenemos que aceptar las consecuencias de lo ya expresado. Vamos a añadir a nuestras vidas dominio propio siendo espirituales.
Añadamos paciencia; soporte humano en el momento de las pruebas. No nos gusta soportar las pruebas, ni las dificultades. Vamos a añadir a nuestra vida paciencia y podremos hacer la obra. Sin la paciencia no podremos hacer la obra y no tendremos ninguna recompensa. El aprender a sufrir y enfrentarnos a las situaciones nos llevará a obtener la recompensa.
Añadamos piedad, devoción a Dios. Amad a Dios con todas tus fuerzas, con temor profundo. Tenemos que tener el mismo empeño en todo lo que hagamos. Ponle interés y verdad a Dios obrando.
Añadamos afecto fraternal, el amor a los hermanos. ¿Cómo podemos contribuir a la obra? Cuando tenemos afecto. Si yo miento, le miento al Cuerpo del Señor y dejaría de tener ese afecto fraternal. Añadid entre ustedes el afecto fraternal. Si te toca dirigir un grupo y no hay afecto fraternal, lo vas a destruir, porque lo maltratarás. Cuando hayamos alcanzado esto, habremos llegado al amor. ¿Sabes como se puede construir un imperio, y aunque venga lluvia y fuego nada nos derrumbará? Cuando hallamos añadido el amor. Cuando estamos faltos de amor nos aislamos. ¿Dónde está el amor de Dios si eres intolerante? No pienses nunca que eres superior a los demás. Cuidado porque no vas a poder hacer la obra bien. Tienes que abundar en estas cosas para que no estés ocioso. No vivamos engañados, no existe una vara mágica, este es un Camino que se necesita que cumplamos con toda esta enseñanza de Pedro y Pablo. Levántate como un pueblo y mira cual es la obra que tú tienes que hacer.
Si quieres tener una recompensa en el Cielo, levántate hoy con fuerza.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La obra que hagamos cada uno de nosotros será recompensada
2 Pedro 1:5-8
“Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.”
Pedro nos manda a añadir a la fe virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor. Somos expertos en trabajar con los demás, pero la obra empieza con nosotros mismos, y de acuerdo a lo que hagamos será la recompensa. Estos son los puntos para la semana.
- Si estas cosas están en nosotros, no nos dejarán estar ociosos: crece la pasión, el deseo de hacer y de vivir una vida santa de oración. El ocio es lo que te tiene atrás, y la persona ociosa no ora.
- La fe viene por el oír de la Palabra, y por eso vienes a la iglesia a escucharla. ¡Pobre del que se duerme! Dios nos eligió sin merecerlo; no permitas que nadie te quite el ánimo para seguir batallando.
- Al conocimiento se le añade dominio propio, sin permitir jamás que la parte animal del hombre sojuzgue a lo espiritual. Cuando hablamos sin control, después tenemos que aceptar las consecuencias de lo que ya dijimos.
- La paciencia es el soporte en el momento de la prueba. No nos gusta soportar las dificultades, pero sin paciencia no podremos hacer la obra ni tendremos recompensa; aprender a sufrir nos lleva a obtenerla.
- La piedad es devoción a Dios: amarlo con todas las fuerzas y con temor profundo, poniéndole el mismo empeño, interés y verdad a todo lo que hacemos para Él.
- El afecto fraternal es el amor a los hermanos. Si miento, le miento al Cuerpo del Señor; y el que dirige un grupo sin afecto fraternal lo destruye, porque lo maltrata.
- Con el amor se construye un imperio que ni la lluvia ni el fuego derrumban. Faltos de amor nos aislamos y nos volvemos intolerantes. No existe una vara mágica: hay que cumplir toda esta enseñanza.
Mira cuál es la obra que a ti te toca hacer en la casa de Dios, y esta semana levántate a hacerla sin buscar excusas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Imperio que No se Cae
2 Pedro 1:5-8
Para leer en voz alta con los niños
“Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: si llenas tu vida de las cosas buenas que Dios quiere, no te vas a quedar sentado sin hacer nada. El estudio enseña que con amor se construye algo tan fuerte que ni la lluvia ni el fuego lo pueden tumbar.
- Pedro hizo una lista que es como una escalera: fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, cariño a los hermanos y amor. Cada escalón se pone encima del otro.
- La fe crece cuando oyes la Palabra de Dios. Por eso vale la pena escuchar en la iglesia con los oídos abiertos, sin dormirte.
- Dominio propio es controlar tu boca y tus impulsos. Si gritas o dices algo feo sin pensar, después te toca vivir con eso, porque las palabras no se pueden recoger.
- Paciencia es aguantar cuando las cosas se ponen difíciles. A nadie le gusta esperar ni pasar trabajo, pero sin paciencia no se puede hacer la obra de Dios.
- Cuidado con la pereza: el perezoso tampoco ora y siempre tiene una excusa. Dios ve lo que hace cada uno, y según eso será su recompensa.
- Cuando quieres a tus hermanos no te crees mejor que nadie ni les mientes. Ese amor es como un imperio firme que ninguna tormenta puede tumbar.
¿Cuál escalón de la lista de Pedro te cuesta más?
Esta semana, ayuda cada día en una tarea de la casa sin que nadie te lo pida.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
