Lucas 7: 36 al 43 dice, "Jesús había sido convidado a la casa de uno de los fariseos. Vino una mujer y estando detrás de Él a sus pies, lloraba y ungía los pies del Maestro con sus lágrimas y con perfume y los enjugaba con sus cabellos."
Juan 11:2 dice, "María, hermana de Lázaro, fue la que ungió los pies del Maestro con perfume y los enjugó con sus cabellos."
María era una mujer pecadora, ella tuvo un encuentro con el Maestro. (El acontecimiento de la resurrección de Lázaro, fue antes de esto.) Algunos piensan que ella guardó del perfume que se utilizó para ungir a Lázaro cuando él murió.
Cuando Jesús comienza a trabajar en nuestras vidas, comienza en nosotros una transformación. Un cambio paso a paso. Cuando llegas a una iglesia y puedes adorarle con libertad, es porque haz entendido que llegaste a una iglesia donde verdaderamente Él está. María no fue a buscar lo que había para ella, sino a darle al Maestro lo mejor que ella poseía. Rompió la botella de perfume antes de derramarla, para asegurarse que la iba a usar toda en ÉL. Tenemos que reconocer lo que es el orden en la iglesia. Ella se olvidó de todo y se dedicó a darle honor al Maestro. Él estaba de pie, ella llegó apresurada y comenzó a ungir de arriba hacia abajo, hasta sus pies, cayó y le adoró. ¡Que maravillosa actitud! Por eso Jesús dijo que se le recordaría siempre por lo que hizo. A Jesús no le molestó que ella le adorara. Nadie allí pensó hacer lo que María hizo, ella se dejó llevar por lo que su corazón le decía, y era que la muerte estaba pronta para Jesús. Cuando llegamos a los pies de Jesús, es porque hemos aprendido a adorarle. Cuando el fuego llega a nuestras vidas, no se puede controlar.
Cuando uno decide adorar al Maestro se tiene que entregar por completo. Se necesita un proceso de separación. Los discípulos se separaron para recibir el Espíritu Santo, su corazón se fue llenando de esperanza y llegó lo que ellos esperaban. Tenemos que olvidarnos del que está a nuestro lado, para darle la mejor adoración a solas a Él. Si Dios llega a nosotros, tenemos que abrirnos y dar lo mejor para recibirlo. María era una pecadora y reconociendo que era el Maestro el que estaba en la casa del fariseo, fue allí a recibirle. Lo que es de más precio para ti, es tu vida, y eso es lo que El Maestro viene a buscar de nosotros. El diablo te entretiene con mil cosas, para que tu no puedas hacer con tu adoración que Dios descienda. Si voy a la iglesia a buscar solo lo mío, no podré darle al Maestro lo que Él espera de mí. Si adoramos a Dios, Él llena la casa. María estremeció al Maestro con su actitud, lo conmovió, eso es lo que Él busca, esa adoración, ese amor. ¿Por qué vivir para este Mundo, si lo que te va dar es mucho dolor y lágrimas. ¡Hermano adora a Dios, aunque sea con un poquito de voz! El Cielo está lleno de querubines y serafines que le dan alabanza al Padre. Cuando tu voz comienza a subir al Cielo, el Padre aquieta todo para poder escucharte. Limpiemos con nuestras lágrimas sus pies. La adoración de María era abundante en aquella casa en Betania. Y la iglesia es para nosotros ahora la casa donde Dios desciende. María entregó todo, ella adoró plenamente. Tenemos que estar pendientes porque una bendición dura tal vez un segundo, y puede llegar en cualquier momento.
Juan 12: 4 -5 "¿Por qué no se vendió este perfume y se les dio el dinero a los pobres? Más tarde Judas, el mismo que trajo este comentario, vendió al Maestro y no dio el dinero a los pobres.
Mateo 26:8 "Los discípulos se enojaron, y decían: ¿Para qué este desperdicio?"
María envuelta en la bendición, no oía a nadie, ni le importaba nada, ella tomó la mejor parte. Y siempre lo hizo así. Lucas 10: 39,42 Es necesario adorar al Maestro. Si no le conoces no podrás adorarle. Los discípulos no pudieron ver que Jesús estaba a punto de dejarlos y su muerte no iba a ser como la de Lázaro con su enfermedad; y que no le daría tiempo de urgir sus pies.
Lucas 7:39 "Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí; Este, si fuera profeta, reconocería quien, y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora." Simón, El Leproso, dijo esto después que Jesús lo había limpiado. No entendía que Jesús nos limpia, nos sana, nos levanta para que le adoremos. La iglesia es un cuerpo para una misión, que se llama adoración. Mientras más lo buscas, más podrás adorarle.
Cuando David adoraba a Dios con su danza, su esposa lo vio y se avergonzó de él. Le criticó por su actitud y quedó estéril, nunca pudo tener hijos. A David nadie lo detuvo hasta el día de su muerte. Fue el rey mas conquistador y nadie le quitó su adoración. ¿Y a ti? Que nadie te la quite.
¡ADOREMOS A Dios Y DANCEMOS PARA ÉL COMO CORDEROS! ¡SIEMPRE ADORÉMOSLE!
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La iglesia no está dedicada a ti, sino para, ¡ADORARLE A ÉL!
Marcos 14:3
“vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.”
María no fue a buscar lo que había para ella, sino a darle al Maestro lo mejor que poseía: quebró el vaso de alabastro para usarlo todo en Él. La iglesia no está dedicada a ti, sino para adorarle a Él. Estos son los puntos para la semana.
- María, una mujer pecadora, tuvo un encuentro con el Maestro, y cuando Jesús comienza a trabajar en nuestras vidas comienza una transformación paso a paso. Si adoras con libertad, es porque llegaste donde Él verdaderamente está.
- Nadie allí pensó hacer lo que María hizo: ella se dejó llevar por su corazón, que le decía que la muerte de Jesús estaba cerca. Por eso Jesús dijo que siempre se le recordaría.
- Adorar exige entregarse por completo y separarse: olvidarnos del que está al lado para darle a Él la mejor adoración. Lo de más precio es tu vida, y eso es lo que el Maestro viene a buscar.
- El diablo te entretiene con mil cosas para que tu adoración no haga descender a Dios. Si voy a la iglesia a buscar solo lo mío, no podré darle al Maestro lo que Él espera de mí.
- Judas preguntó por qué no se vendió el perfume para dar a los pobres, y luego vendió al Maestro. Los discípulos lo llamaron desperdicio, pero María no oía a nadie: tomó la mejor parte.
- Simón el leproso la juzgó después de que Jesús lo había limpiado, sin entender que Jesús nos limpia y nos levanta para que le adoremos. La iglesia es un cuerpo cuya misión se llama adoración.
- Cuando David danzaba, su esposa se avergonzó de él y quedó estéril; a David nadie le quitó su adoración hasta el día de su muerte. ¿Y a ti? Que nadie te la quite.
En el próximo culto, adora a Dios sin mirar al que está a tu lado, aunque sea con un poquito de voz.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Vaso de Alabastro Quebrado
Marcos 14:3
Para leer en voz alta con los niños
“vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: una mujer rompió un frasco de perfume carísimo y lo derramó todo sobre Jesús. La pastora contó que María quebró el vaso para no guardarse ni una gota: quería darle a Jesús lo mejor que tenía.
- María no fue a pedirle nada a Jesús: fue a darle. En la iglesia pasa igual. No vamos solo a buscar lo nuestro, sino a adorar a Dios.
- Algunos se enojaron y dijeron: «¡Qué desperdicio!». Pero a Jesús le agradó lo que hizo María, y dijo que siempre se iba a recordar.
- Judas fue el que se quejó del perfume. Decía que era para los pobres, pero en su corazón había maldad, y después vendió a Jesús por dinero.
- Adorar es darle a Dios toda tu atención, sin fijarte en lo que piensan los demás. Aunque cantes bajito, Dios te escucha desde el cielo.
- El diablo te quiere distraer con mil cosas para que no adores. Cuando estés en la iglesia, no pierdas ese tiempo jugando o conversando: ese momento es para Dios.
- El rey David bailaba de alegría para Dios, y su esposa se avergonzó de él. Pero nadie le pudo quitar su adoración. Que nadie te quite la tuya.
¿Qué es lo mejor que tú le puedes dar a Dios?
Esta semana, en el culto, canta con todo tu corazón, sin mirar a los lados.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
