¿Cuáles son los cuidados que tenemos que tener en éste camino? Nosotros le servimos a un Dios soberano, merecedor de toda la gloria, honra y de que todos le alaben. Cuando tenemos problemas, dificultades y tropiezos, comienzan los reproches. Por lo general, decimos: "¿Por culpa de fulano o de tal situación, yo he dejado de hacer o alcanzar? En el momento de la queja, dejas de construir. Cada uno de nosotros somos responsables de construir lo nuestro y terminarlo bien hasta el final. Pero, hasta cuando se nos va a corregir, lo primero que decimos, es que cuando niño nos pasó esto o aquello, poniendo mil excusas.
En el caso del rey Uzías: Este hombre logró imitar el reinado del rey David, que fue muy próspero y sobrepasó por mucho a reyes anteriores. 2 Crónicas 26: 3 y siguientes. A veces entendemos que la vida nos la dio Dios para que tomáramos nuestras propias decisiones sin tomarlo a Él en cuenta. Pero Él nos dio una vida e hizo compromiso con el hombre y nos envió a la Tierra para una responsabilidad. Nos dio el Sol, la lluvia, la naturaleza para que las disfrutáramos y nos envió para que hiciéramos bajar su bendición del Cielo. Lo hacemos y algunos nos aborrecen, porque predicamos y servimos a Cristo y decimos la verdad. A quien verdaderamente aborrecen es al Señor. Lucas 10: 16
¿Qué tal si un adulto le entregara por un tiempo la responsabilidad del hogar a su hijo de dieciséis años? Si este joven se esfuerza, cuando el padre regrese todo estará hecho. Le correspondió esta responsabilidad y sabía que había que cumplirla hasta el final. ¡El que persevere hasta el fin, ese vencerá! Uzías comenzó bien. Él decidió luchar por un pueblo que lo escogió y comenzó a labrar su camino como hombre responsable.
Pero, tú y yo tenemos que entender como debió entender Uzías sobre la soberanía del Dios que lo escogió. Él tenía que reinar sobre Judá (pueblo con grandes luchas hasta el día de hoy.) Y Dios tenía compromiso con Uzías, pero Uzías tenía que ver que Dios es soberano. Uzías restituyó a Judá, lo volvió al lugar donde estaba. Eso solo lo hace un hombre valiente (restituir.) Al que Dios llama, tiene que actuar y llegar hasta el fin. Un rey no deja que todo el mundo se le acerque. Por eso, él tenía a su alrededor hombres temerosos de Dios. Pero lamentablemente, Uzías no perseveró hasta el fin y en su tumba le escribieron "leproso es", porque conociendo la soberanía de Dios, llegó el momento en que se apartó de ella. Mientras perseveró, Dios se le reveló en muchas ocasiones. Dios le hablaba constantemente y así Uzías entendía los misterios de Dios para guiar al pueblo. El decidió hacer lo recto y prosperó en todo en medio de su pueblo. Fue tal, el respaldo de Dios que pudo construir en medio de los árabes y de los amonitas. Y logró esto, porque tenía el respaldo de Jehová. Uzías no debió haber olvidado que era a Dios a quien le servía y que Él era el que lo prosperaba. En las fronteras de Egipto se hablaba que Judá tenía un rey poderoso y que nadie podía contra él. Así llegó a ser su fama. 2 Crónicas Cap. 26 Vs. 16
Cuando tenemos a Jehová nunca perdemos, porque es para Él que vivimos. Él se comprometió con Uzías y también lo hace con nosotros. No tenemos que vivir en esclavitud, sino siendo fieles hasta el fin, dándole a Dios lo que le corresponde, para ser prósperos en todo. Que no nos cambie cualquier viento. Nuestra actitud, nuestra palabra debe de permanecer hoy y por siempre. Uzías se movió e hizo derramar la soberanía de Dios sobre el pueblo. En el desierto lo que hay es arena, pero allí, este hombre levantó torres, abrió cisternas, porque persistió en servirle a Dios. También le seguía un gran ejército. El hombre que hace lo recto y persiste en servirle a Dios, el pueblo le sigue. El rey preparaba para todo él ejército armas y escudos e inventaba máquinas para utilizarlas a favor del pueblo. ¡Cómo se mueve Dios con el pueblo que le busca!
Pero algo no cuidó Uzías, su corazón. (verso 16) Detrás del hombre que le sirve a Dios se puede ver Su soberanía, que el que está detrás es el gran: "Yo Soy". El corazón de Uzías al estar vacio de Dios, otras cosas lo poseyeron y se reveló. Entonces vino la ruina, dejó de ver la mano de Dios y comenzó su mal. Quiso ir por encima de lo que Dios había determinado. Dios había dispuesto que los hijos de los sacerdotes eran los que podían quemar el incienso (solo la descendencia de los hijos de Aarón.) ¡Qué locura es la altivez, tomar decisiones a la ligera! ¡En que peligro nos involucramos! Ya él se sentía superior a todos y se levantó en contra de Dios. Ésta rebelión le costó la bendición, y ya no era el hombre próspero. ¿Quién le dio a Uzias la vida, reino y prodigios? Dios lo hizo. Entonces, imagínate el impacto de la rebelión de Uzías contra la grandeza de Dios. Quiso tomar el privilegio del sumo sacerdote en sus manos. Pero en aquel Lugar Santísimo solo podían entrar el sumo sacerdote y él entró en su lugar. La misma Palabra dice que si moría algún sacerdote allí dentro, había que sacarlo halándolo por su cinto. Cuando Uzías entró en el templo para quemar el incienso, los sacerdotes lo enfrentaron, diciéndole que no le correspondía a él, sino a los que Dios ya había dispuesto para eso. Ésta desobediencia y rebelión fue lo que le ocasionó la lepra en su frente. Donde podía ser fácilmente identificado. Se le quitó el reinado, se le quitaron sus tierras y sus enemigos retomaron las antiguas posesiones y volvió el pueblo a caer en esclavitud. Uzías tuvo que ir a vivir en una casa apartada, en soledad, bajo su propia deshonra. Ya no tenía la admiración de aquellos pueblos y fue expulsado de la Casa de Dios y nunca más pudo entrar a ella y en su tumba se escribió, "Leproso es." No podemos descansar en la grandeza, sino seguir construyendo hasta el final.
Vamos a ser probados, cuidemos nuestro corazón. Uzías no pasó la prueba, porque no cuidó su corazón. Cuando el corazón se enaltece, le sigue la ruina y trae consigo dolor y lágrimas. ¿Por qué vivir esa tragedia cuando Dios nos brinda una bandeja repleta de bendiciones para disfrutarlas?
CON LA VALENTIA QUE TE LEVANTES PARA CONSTRUIR EN TU CAMINO, ASI VERAS A Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Llegar Al Final Del Camino
Marcos 13:13
“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”
Cada uno es responsable de construir lo suyo y terminarlo bien hasta el final. El rey Uzías comenzó bien y prosperó mientras buscó a Dios, pero no cuidó su corazón, y en su tumba escribieron «leproso es». Estos son los puntos para la semana.
- Cuando vienen los problemas comienzan los reproches: «por culpa de fulano no alcancé». En el momento de la queja dejas de construir, y aun cuando se nos corrige, ponemos mil excusas del pasado.
- Dios nos dio la vida con una responsabilidad, no para decidir sin tomarlo en cuenta. Cuando predicamos la verdad, algunos nos aborrecen, pero a quien verdaderamente aborrecen es al Señor.
- Uzías restituyó a Judá y tuvo a su alrededor hombres temerosos de Dios. Mientras perseveró, Dios se le reveló y lo prosperó: en el desierto levantó torres y abrió cisternas.
- Cuando tenemos a Jehová nunca perdemos. No tenemos que vivir en esclavitud, sino ser fieles hasta el fin, dándole a Dios lo que le corresponde. Que no nos cambie cualquier viento.
- Pero Uzías no cuidó su corazón: se enalteció y quiso quemar el incienso que Dios había dispuesto solo para los hijos de Aarón. ¡Qué locura es la altivez, tomar decisiones a la ligera!
- Por su rebelión le brotó la lepra en la frente, perdió el reino y sus tierras, vivió apartado en deshonra y nunca más entró en la Casa de Dios. No podemos descansar en la grandeza.
- Vamos a ser probados; cuidemos el corazón. Cuando el corazón se enaltece le sigue la ruina, con dolor y lágrimas, pero el que persevere hasta el fin, ese vencerá.
Con la valentía que te levantes para construir en tu camino, así verás a Dios: esta semana, termina aquello que Dios te encomendó y dejaste a medias.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Uzías y el Incensario
Marcos 13:13
Para leer en voz alta con los niños
“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: aunque algunos te traten mal por amar a Jesús, el que sigue firme hasta el final será salvo. La pastora contó la historia del rey Uzías, que empezó muy bien, pero un día entró al templo a quemar incienso sin que Dios se lo hubiera permitido.
- Cuando algo sale mal, es fácil echarle la culpa a otro: «Fue por culpa de él». Pero mientras te quejas, dejas de hacer lo que te toca.
- Uzías fue un rey valiente. Mientras buscó a Dios, construyó torres en el desierto, abrió pozos de agua y todos los pueblos hablaban de él.
- Pero Uzías no cuidó su corazón. Se creyó más grande que todos y quiso quemar el incienso, un trabajo que Dios había dado solo a los sacerdotes.
- Los sacerdotes le dijeron que eso no le tocaba a él, pero no hizo caso. Por desobedecer, le salió lepra en la frente, perdió su reino y nunca más pudo entrar al templo.
- Lo que Dios te da no es para que te creas mejor que los demás. Cuando el orgullo entra al corazón, detrás llegan la tristeza y las lágrimas.
- No basta con empezar bien: hay que terminar bien. Si sigues firme con Dios hasta el final, aunque sea difícil, Él está contigo.
¿Qué cosa empezaste y dejaste a medias?
Esta semana, termínala sin quejarte, hasta el final.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
