Salmos 5:3
Si alguien tiene un problema, algo difícil de resolver la solución es ir a Dios. Porque Dios nunca trabaja a favor de Él, siempre trabaja a favor nuestro. Por esa razón yo no voy a los hombres de la Tierra sino a Dios, pues toda petición y cada oración que le hacemos Él la responde. Si nos preocupan los hijos, el matrimonio, etc. no voy a un psicólogo, voy a Dios, pues su oído está puesto para el justo. Pedid, y se os dará dice Jesús en Mateo 7:7. Por eso entonces voy a ese Dios grande. Cuando hablamos con los mortales medimos mucho nuestras palabras. Pero con Dios tenemos la ventaja que lo podemos hablar todo, derramar nuestra alma. Llorar si es necesario, porque Dios va a darnos con justa medida. Para eso está el Espíritu Santo, para hacer lo que es necesario para nuestras vidas, corregir, enseñar, etc. En Dios tenemos soluciones completas, mientras que en los hombres soluciones a medias. Por eso debemos apresurarnos cuando nos levantamos de la cama y hacer el compromiso que dijo el salmista, "Oh, Jehová de mañana oirás mi voz." Salmos 5:3 Por eso, lo primero que tengo que hacer es ir a Él y luego espero en Él, no me desespero. Pero, hay que tomar en cuenta que sólo el que se presenta delante de Dios es el único que puede esperar en Él. Tienes que orar para que en el momento difícil estés fortalecido. Porque sin ella, sin la oración no lo estarás. "De mañana..." Me adelanté a ir a ti en el comienzo del día. Eso es como decir, antes de hacer cualquier cosa clamé a Dios y pedí. Antes que atender a mis dudas, antes que mis preocupaciones he de ir a Dios y he de esperar en su Palabra. Nuestras primicias (las primeras cosas) en la vida deben de ser sólo para Dios, porque no tenemos en esencia días buenos, sino es en Él. La iglesia, que es el cuerpo del Señor tiene que aprender a clamar, por eso al abrir nuestros ojos cada mañana lo mejor que podemos hacer es ir delante de Dios en oración. Pero, lamentablemente muchos creyentes hacen todo lo contrario, pues hoy día se abren los ojos al amanecer y lo primero que se hace es que se prende el televisor. También la comida ha tomado uno de los primeros lugares en la vida y se vive para comer no para vivir. Hermano, de la única forma que tú puedes crecer en fe es buscando a Dios. Cuando se ora puedes entender la Palabra y lo que Dios quiere de ti. Sólo así se alcanza la plenitud, porque el que ora le cree a Dios y logra una confianza. Cuando la logra tener, quiere decir que ha podido conocer a Dios. "De mañana...", dice el salmista, pues tengo mucho que hablar con Dios. Es que sé que vienen muchas cosas para querer destruirme y quiero estar en contacto con el que me puede librar. Hay mucho en el camino que me quiere dañar la vida, y tengo que adelantarme. Cuando se espera en Jehová, Él sale a nuestro favor y controlará todo lo que está a tu alrededor. Lucas 2:37 Aquí se habla de una mujer viuda muy anciana llamada Ana. Vemos a una mujer que conocía lo que era la búsqueda y el encontrarse con Dios. Una mujer de muchos años y lo de Dios en su vida no se había agotado. Ella creyó a la Palabra. Y si esa mujer que estaba en poco más de los cien años podía ayunar y orar, ¿por qué nosotros no podemos? ¿Por qué nos quejamos tanto? Pero si tú quieres tener una vida amplia, entonces dale a Dios las primicias de tu oración. Hechos 10:2-3 Aquí vemos a Cornelio, un hombre piadoso que logra traer a todos los suyos al Señor. Un hombre que oraba. Este hombre hacía lo que a Dios le agrada. Esa tiene que ser la actitud de la iglesia, la escogida por Dios, la que se levantará un día, la iglesia que tiene que entender que a Dios se le busca todos los días. Cornelio, un hombre simple, que movió toda la plenitud del Espíritu Santo sobre la vida de aquellos por los cuales rogaba y oraba. Y Jehová lo escuchó, porque lo hizo con el poder del que ora adelantándose al día. Cornelio era un hombre temeroso de Dios. Cuando nosotros somos temerosos de Dios, llegamos a ser piadosos y lo buscamos en oración. Con el poder de la oración logramos la transformación de las vidas. 1ra. de Tesalonicenses 3:8 y 10 ¡Cuánto hay que orar para poder ver la obra de Dios cumplida! Pablo muy claro dice, "porque ahora vivimos si ustedes están firmes", sí firmes en el Señor. Pablo y sus compañeros oraban día y noche para poder volver a ver aquellos rostros. Así es el corazón del verdadero líder. Pablo, Silvano y Timoteo podían vivir, respirar y llenarse de paz cuando sabían que la iglesia estaba firme en la fe. Porque eso trae consuelo y vida al líder. Porque cuando el pueblo peca o la iglesia peca el líder se desespera. Cuando alguien del cuerpo está en derrota, el líder seguramente no está en victoria, tiene tristeza. Sólo cuando el cuerpo está en victoria es que el líder está en victoria. Es vivir a gusto al saber que el cuerpo, la iglesia vive para Dios. Porque al igual que Pablo, así se sabe que el trabajo no ha sido en vano. Porque cuando el pueblo ora, clama, busca y se santifica el líder vive. Tenemos que ser constantes y morir a todo lo que nos hace daño, especialmente a lo que se vive en la carne. Porque si se permite que la carne se apodere, ella destrozará. Así que no podemos arriesgar tanta bendición por lo que no sacia. Iglesia, hemos de ser un pueblo como Cornelio que clamaba a Dios. Los ángeles venían a Cornelio a dar el mensaje que Dios tenía. Tenemos que ser como Pablo que oraba día y noche con gran insistencia a Jehová porque para él el dejar de ver aquellos amados rostros era morir. Pero si no aprendemos a amar no nos importarán los rostros. Aprendamos a amar como el Señor que nos amó primero. Esta palabra del evangelio de salvación es para vida o para muerte. Porque grande es que busques a Dios en oración, lo primero, antes que cualquier cosa en tu vida. La oración tiene que ser para la iglesia el pan de cada día. Ni las armas que se puedan buscar en el hogar, ni en el trabajo, ni en la familia, serán lo primero para la solución de tu vida y la de los tuyos. Bien lo dijo el salmista, lo primero es la oración al Dios que está dispuesto a oirte. El que está dispuesto a responderte. Porque solo con nuestras fuerzas nunca podremos vencer. Se vence, iglesia, solamente con la oración que nos conecta con el TODOPODEROSO Dios. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Oh, Jehová de mañana oirás mi voz
Salmos 5:3
“Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.”
Si alguien tiene un problema, la solución es ir a Dios, porque Él siempre trabaja a nuestro favor. Por eso, antes de cualquier cosa del día, lo primero es presentarnos delante de Él en oración y luego esperar en Él. Estos son los puntos para la semana.
- En los hombres hay soluciones a medias; en Dios, soluciones completas. Con los mortales medimos las palabras, pero a Dios le podemos derramar el alma y llorar si es necesario.
- «De mañana» es adelantarse a ir a Dios al comienzo del día, antes que las dudas y las preocupaciones. Solo el que se presenta delante de Dios es el que puede esperar en Él.
- Muchos creyentes abren los ojos al amanecer y lo primero que hacen es prender el televisor, o viven para comer. Nuestras primicias, lo primero de la vida, tienen que ser solo para Dios.
- Hay mucho en el camino que quiere dañarnos la vida, y hay que adelantarse. Tienes que orar para estar fortalecido en el momento difícil, porque sin la oración no lo estarás.
- Ana, una viuda muy anciana, ayunaba y oraba; lo de Dios en su vida no se había agotado. Si ella podía, ¿por qué nosotros no podemos? ¿Por qué nos quejamos tanto?
- Cornelio, un hombre sencillo y temeroso de Dios, oraba y logró traer a todos los suyos al Señor. Con el poder de la oración se logra la transformación de las vidas.
- Pablo oraba día y noche por la iglesia, porque vivía cuando ellos estaban firmes. La oración tiene que ser el pan de cada día: solo con nuestras fuerzas nunca podremos vencer.
Esta semana, al abrir los ojos cada mañana, ve a Dios en oración antes de prender el televisor o tomar el celular.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Orando al Salir el Sol
Salmos 5:3
Para leer en voz alta con los niños
“Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el que escribió este salmo le decía a Dios: «Por la mañana, lo primero que vas a oír es mi voz; voy a hablar contigo y voy a esperar tu respuesta». Antes de hacer cualquier cosa, oraba al salir el sol.
- Cuando tienes un problema, lo mejor es ir a Dios. Con Él puedes hablar de todo, y hasta llorar si hace falta. Él siempre te escucha.
- Muchas personas se levantan y lo primero que hacen es prender la televisión o buscar el celular. Pero lo primero del día debe ser para Dios.
- Pero cuidado: el que no ora no está fuerte cuando llega el momento difícil. La oración es como el pan de cada día; sin ella, te quedas sin fuerzas.
- Ana era una viejita de muchísimos años, y todavía oraba y ayunaba. Si ella podía, ¡tú también puedes orar sin quejarte!
- Cornelio era un hombre sencillo que oraba siempre. Dios lo escuchó y toda su familia conoció al Señor. Tú también puedes orar por tu familia.
- El apóstol Pablo oraba de día y de noche por sus amigos de la iglesia, para que siguieran firmes con Dios. Orar por otros es una forma de amarlos.
¿Qué es lo primero que haces cuando te levantas?
Esta semana, antes de todo lo demás, dale los buenos días a Dios y ora un ratito.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
