Mega Zoé
Estudio #0405

No Viviré Para Llenarme El Ojo Sino Para Dios Y Considerando A Los Demás

No Viviré Para Llenarme El Ojo Sino Para Dios Y Considerando A Los Demás llama a volver al Señor con arrepentimiento y permanecer firmes en las pruebas.

Antiguo Testamento2 Crónicas13 min lectura

Cuando a alguien se le advierte sobre algo y se hace de la vista larga es porque no quiere tropezar con la

verdad o no le importa. 2 Crónicas 24: 1 9 La labor del profeta es para amonestar, pero está en nosotros prestar o

no oído a lo que el profeta dice. Cuando estamos tan metidos en lo nuestro no queremos hacer otra cosa sino solo

lo que está en nuestra mente. Pero, Jehová trae primero la amonestación y luego es que vienen sus juicios y los

juicios no nos gustan. Él hace todo con justo juicio, dará una medida de juicio de acuerdo a nuestros hechos. Dios

no calla, siempre está dispuesto a hablar a nuestras vidas, quiere que entendamos su voz, que conozcamos sus

propósitos. Antes de crear el cielo y la tierra ya había pensado en nosotros, había escrito para nosotros. Pero, el

problema humano es no hacer caso, ser obstinado, no escuchar. Nos gusta hacer y caminar de acuerdo a lo que

nuestro pensamiento nos dicta. Aun cuando tenemos al profeta no somos dados a oírle sino a arroparnos en

nuestros propios pensamientos que nos tienen cautivos.

Si te has fijado bien, en esta vida la gente vive mintiendo, todo es una mentira, es más fácil escudarse detrás

de las mentiras que encarar la verdad. A muy poca gente le gusta la verdad. La mayoría lucha todo el tiempo

para aparentar y lucir bien ante los hombres. No hay momento en ellos para sentarse a escuchar una amonestación

que venga de Dios. ¿Cuánto tiempo sacamos pcva analizar nuestro andar, nuestra vida? Si nos detuviéramos un

poco a pensar en las consecuencias de las decisiones que tomamos, nos iría mejor. Hermano, está escrito para

nuestra vida lo que debemos hacer.

Aquellos reyes Josafat y Ocozías, venían a gobernar un pueblo que no era de ellos sino de Dios. Era grande

el esplendor en el que Dios le permitía vivir, entonces ¿por qué querían ir más le jos pensando que el pueblo era de

ellos? Era mucha ingratitud de su parte. A veces buscamos lo que es bueno para nosotros, pero siempre debemos

pensar que nuestras decisiones no afecten, dañen o hagan suf rir a otros. Es fácil ser egoísta y pasa jero en la vida.

No se puede vivir por la apariencia o mirando lo que es bueno solo para uno. Jesús nunca pensó así, no miró lo

que era bueno para Él sino lo que iba a ser bueno para nosotros. Entonces hay que ver cómo es que debemos

actuar y para eso tenemos que tener una entrega completa. No siempre vamos a escoger lo que nos luce me jor.

Nunca se toma una decisión aunque nos llevemos al mundo entero de frente. El ojo, lo que la gente ve, la

apariencia es para el momento, para el que dirán. El que piensa bien va a tener una buena siembra para el mañana

porque no vive solo para lo que es el presente sino que piensa en el futuro, piensa en los demás.

¿Que es lo que Dios demanda para nosotros? Tenemos que saber. La apariencia dice otra cosa, estar como

todo el mundo. ¡Qué peligroso es eso! Si no nos damos cuenta se comienza a caminar como Ocozías, Acab y

Jezabel, participando de la impiedad. Fue así que el rey Josafat se unió a Ocozías. Con el impío nunca hay unión

sino que compañeros somos de los que temen a Jehová, con ellos tenemos un mismo hablar. Salmos 1 19: 63

Dios frustra los planes del hombre, pero cuando se sigue insistiendo Dios de ja que el hombre haga. En

muchas ocasiones el profeta amonesta, pero no puede redargüir. Para que seamos redargüidos tenemos que tener

un buen oído. Josafat sabía de la in justicia que había en Acab. 2 Crónicas 19: 2 Hay que pensar que lo que

hacemos hoy traerá consecuencias mañana. Si no hacemos justicia en nuestro presente, ¿qué será entonces de

nuestro futuro? Con el impío nunca se hace lazo. Ya el profeta había advertido. El profeta había dicho que no

iban a ganar aquella batalla. El rey Acab no amaba a Jehová.

El mundo se conquista predicando el arrepentimiento. No se puede bregar en nadie sino hay un

arrepentimiento en su vida. Josafat vivió unos 60 años cuando era para vivir más tiempo, pero no lo pudo hacer

porque hizo alianza con el impío. Lo malo que se hace en el presente provocará pérdida en el futuro. El que no

vive conforme al plan de Dios vive muy poco. Por eso, el reinado de Judá se fue a pique como un barco. ¿Por

qué hundirse y entrar en cautiverio e ir en descenso cuando es nuestro el que vivamos de gloria en gloria? Lo

malo que hagamos en nuestro presente hará que sean muchos lo que se vean af ectados. Se es tan egoísta

destruyendo todo lo que Dios ha puesto en nuestras manos. Se termina en cautiverio y en calamidad. Cuando no

sabemos luchar nuestro presente no vamos a obtener un futuro. Luchemos, aprendamos de esto y ganaremos.

Josafat solo veía que ellos eran reyes y no veía lo que Jehová. Le llegó el descenso, lo malo para el pueblo

como consecuencia de hacer amistad y unidad con el impío. Él estaba viendo el reinado y no el mal. No hizo un

recuento de todo lo malo, ni de la impiedad que había destruido a Acab. Así también a veces de jamos de pensar y

solamente nos guiamos por lo que nuestros ojos quieren. Para Israel no había pacto sino para Judá por amor a

David. Dios hace pacto y escoge al que Él quiere. Dios sí conoce nuestro corazón por eso tenemos que cuidarlo

para que sea perf ecto para con Él y seamos capaces de cumplir con los propósitos de Dios.

No vivamos conforme a lo que aprendemos de los hombres y no conforme a Dios. No somos seres solos sino

que nuestras decisiones van a afectar a todos los que están a nuestro alrededor. Tenemos que entender que de

acuerdo a cómo vivamos es lo bueno o lo malo que haremos a los que están a nuestro alrededor. No se puede

obrar de acuerdo a lo que se piensa, sino para hacer bien. No queremos •lágrimas en el mañana.

Joram con mucha crueldad mató a sus hermanos en vez de fortalecerlos y cuidarlos. Vio la grandeza,

señorío, poderío, riquezas y le vino la ambición. En él no había amor. Por eso, Israel estaba arruinado y Judá se

contaminó. El santo tiene que aborrecer lo del impío. No nos unamos a los pecados de los demás. La ambición

de Acab fue la herencia que se le dejó a Joram. Capitulo 22: 10, 24:19 Le envió Jehová los profetas, pero ellos

no escucharon. La misión del profeta es para que el pueblo se vuelva a Jehová, para que haya arrepentimiento de

aquello que es malo, para que escuchen la voz de Jehová.

El que se enlaza con el impío el futuro le debe preocupar. Para el impío la impiedad, pero para el santo la

santificación. No querer la impiedad es una guerra de todos los días. A veces pensamos que la grandeza es lo

me jor aquí en la tierra, queremos entretener las miradas y no queremos ver y pensar en lo que en verdad tenemos

que pensar. En la impiedad hay vergüenza, dolor, feas marcas y no entendemos que hacer lazo con el impío es

llorar mucho y no habrá quien nos libre del mal. Esco jamos bien, esco jamos lo me jor. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz