2da Crónicas 14:9-12; 16:2-4,7-9
Muchas cosas se nos ofrecen donde podamos apoyarnos, pero tenemos que entender hermanos, que nuestro perfecto y único apoyo está en Jehová. Que no hay ninguna cosa o persona donde nos podamos apoyar que sea perfectamente seguro como lo es el Señor. Pero, nuestra vida es toda ella un asunto de fe, consiste en creer en Dios y tener toda nuestra confianza puesta en Él. Dios se goza con el que le cree. Lucas 7: 6,7, 9. Como nuestro camino es un camino de fe, esa fe que tenemos en nuestro Dios es probada constantemente en todo lo que nos toca vivir. Un hijo de Dios tiene que ser probado, pues hay un largo camino que recorrer luchando cada día para vencer. Entendamos que cada día es un día nuevo que trae su propio afán. Así que no podemos apoyarnos en otros hombres como nosotros, por más talentosos, sabios o poderosos que nos parezcan, porque los hombres somos solo tristes mortales y ningún hombre nos puede sostener, ni librarnos para llevarnos triunfantes.
Tenemos un buen ejemplo en la Biblia para ilustrar esto, que Dios debe ser nuestro único y maravilloso apoyo. Dios le habló al rey Asa, que era rey de Judá y le dijo que si lo buscaba estaría con él, pues Dios quería ser el apoyo y sustento de aquel rey y de su pueblo. Él quiere ser el apoyo de cada uno de nosotros. 2da Crónicas 15:1-2 Cuando al hombre se le ocurre buscar apoyo en otro hombre, es porque va en busca de algún interés personal, buscando que le digan lo que quiere oír y eso le hará mucho daño. Bienaventurado el valiente y fiel que se levanta y dice las cosas tal como Dios las dice. Tenemos que admirar a aquellos profetas de la antigüedad que eran valientes para decirle al pueblo y a los reyes sólo lo que Jehová quería decir y no lo que ellos deseaban oír.
Al rey Asa, de la ciudad de Judá, se le ocurrió razonar para buscar cómo defenderse de la amenaza de otro rey vecino, el rey Baasa de Israel. Asa, quien antes se había apoyado en su Dios, ahora se puso a razonar, a buscar soluciones humanas. Asa no lo pensó mucho y se apoyó en Ben-adad, rey de Siria y a cambio de su protección, negoció lo de Dios, la plata y el oro de la casa de Dios. 2 Crónicas 16: 3 Asa no fue valiente y entregó todo lo que tenía al rey de Siria. Cuando hacemos treguas y llegamos a un acuerdo con el ser humano para apoyarnos, quiere decir que vendimos la fe y el amor que le profesábamos a Dios. Cuando entregas la dedicación que le tenías al Señor y entregas tus fuerzas y la obra de tu servicio a quien no debes, comienzas a restar para tu vida y a perder delante de Dios. Si entregas tu comunión y amor que le tienes Dios por una causa injusta alimentada por tus hijos, por tu esposo(a), tus padres, vecinos o por causa de quien sea, recuerda que estarás jugando con lo que Dios te ha dado. Mateo 10: 37-39 Muchas veces nosotros negociamos lo de Dios, lo santo, lo puro, la santificación, la búsqueda, el ayuno, la oración para quedar bien con los demás o por algo que queremos obtener a como dé lugar. No lo hagamos nunca, jamás lo hagamos. Las horas nuestras con Dios no se las demos a nadie. Si damos nuestras horas de oración, entonces, nos apoyaremos en el hombre, quien no puede sostener a nadie en esta vida, ni mucho menos en la venidera.
El rey Asa jugó con todo lo que Jehová le había dado, pues hizo alianza con el enemigo olvidando lo que Dios le había dicho, "Jehová estará con vosotros." 2 Crónicas 15: 2 ¡Qué fácil se le olvida al hombre el compromiso con Dios y la palabra que Jehová le ha dado! 2 Crónicas 16:8 ¡Tengamos cuidado! Cuando el miedo nos toma se nos olvida que hemos hecho unión con Jehová. A Asa se le había olvidado que Jehová lo había llamado para librarlo de Baasa, rey de Israel y también de Ben-Adad rey de Siria y que Jehová le daría victoria con todos los enemigos que tuviera a su alrededor. Pero, al pasar el tiempo como al rey Asa a muchos de nosotros se nos olvida la Palabra de Dios, lo que ha hecho el Señor por nosotros y las promesas de todo lo que Él quiere hacer en nuestras vidas. ¡Cuidemos sus palabras dentro de nosotros como vivas y siempre nuevas! Jeremías 15: 16
Ni Ben-adad, rey de Siria era más grande que Baasa, ni Asa más grande que ninguno de ellos, pues el grande es el Poderoso Dios en quien tú confías y a quien tú decides entregarle tu vida. Jehová había librado a ese pueblo de enemigos más grandes, como los etíopes. Igual ha hecho con nosotros, que nos ha librado de todo mal y de las malas circunstancias. Sabes que cuando te apoyas en Jehová Él cuida tu vida, porque los ojos de Jehová están contemplando toda la tierra. 2da Crónicas 16: 9 En pleno año 2008 el Señor cuida tu vida para mostrar su poder a favor tuyo y de los que tienen corazón perfecto para Él.
Es penoso decirlo, pero después de recibir tantas bendiciones de Dios, el rey Asa encontró que Dios era injusto con él, se enojó y comenzó a oprimir al pueblo. 2 Crónicas 16: 10 Sacó lo que realmente había dentro de él. Cuando oprimimos a otros es porque no amamos y le hacemos la vida difícil a los que están a nuestro alrededor. Pero cuando logramos amar con todas las fuerzas a nuestro Dios y logramos vencer nuestro orgullo, entonces comenzamos a hacer bien a los demás y dejamos de oprimir a otras personas. Asa terminó maltratando a todo el mundo. Pero, el hombre que se apoya en Dios no oprime al pueblo, no oprime a los demás que le rodean. La esperanza de ese hombre que Dios llama no es el pueblo, tampoco es su esperanza otro hombre, sino únicamente y claramente, su Dios. Como Asa se refugió en los hombres más que en Jehová, por eso manifestó tal coraje. Porque cuando Jehová lo reprendió se enojó y así hacen muchos, pero delante de Dios lo mejor es vivir quebrantados.
Quiere decir, que ya Jehová no sostenía a Asa, pues Asa se apoyaba en sus propias fuerzas. Aquel hombre que había gustado en un principio de la benignidad de Jehová, negoció lo puro, lo santo porque quería estar en paz, no con Jehová, sino con los reyes de la tierra. Hechos 5: 29 Tenemos que entender lo que Asa no entendió. Que los reyes de la tierra pasan. El que nunca pasa es el Dios que te llamó. El Señor ha creído que tú puedes amarlo con todas tus fuerzas, nos ha llamado para eso, para que le amemos. Iglesia, si tu confianza está totalmente en Él, verás días buenos. Aunque pienses que Dios te habla muy fuerte, es para tu propio bien. Algunos hombres te hablarán dulce, pero lo que quieren es engañarte para destruirte. Por eso no te apoyes en ninguno de ellos. ¡Apóyate en Jehová! ¿Cómo? Creyendo y confiando en Él todos los días de tu vida. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Buscaré Que Siempre Sea Dios El Único Y Grande Apoyo De Mi Vida
Lucas 7:6,7,9
“por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano.”
Muchas cosas se nos ofrecen para apoyarnos, pero nuestro perfecto y único apoyo está en Jehová. Toda nuestra vida es un asunto de fe, y el rey Asa muestra lo que se pierde cuando se cambia a Dios por el brazo de un hombre. Estos son los puntos para la semana.
- El centurión no se tuvo por digno ni de venir a Jesús, y solo le pidió que dijera la palabra. Dios se goza con el que le cree, y esa fe es probada en todo lo que vivimos.
- No podemos apoyarnos en otros hombres, por talentosos o poderosos que parezcan. El que busca apoyo en un hombre busca que le digan lo que quiere oír, y eso le hará mucho daño.
- El rey Asa, que antes se había apoyado en Dios, se puso a razonar y le entregó al rey de Siria la plata y el oro de la casa de Dios a cambio de protección. Negoció lo de Dios.
- Muchas veces negociamos la oración, el ayuno y la santificación por quedar bien con los demás o por algo que queremos a como dé lugar. Nuestras horas con Dios no se las demos a nadie.
- Cuando el miedo nos toma se nos olvida la palabra que Dios nos dio. Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para Él.
- Cuando Dios lo reprendió, Asa se enojó y comenzó a oprimir al pueblo. El que se apoya en Dios no oprime a los que le rodean; delante de Dios lo mejor es vivir quebrantados.
- Los reyes de la tierra pasan; el Dios que te llamó nunca pasa. Aunque Dios te hable fuerte es para tu bien; algunos hombres te hablarán dulce, pero para engañarte.
Identifica esta semana en qué persona o cosa te estás apoyando más que en Dios, y entrégale a Él esa preocupación en oración cada mañana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Asa Entrega el Oro del Templo
Lucas 7:6,7,9
Para leer en voz alta con los niños
“por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: un soldado romano le dijo a Jesús que no hacía falta ir a su casa; bastaba con que dijera una palabra, y su siervo se sanaría. El rey Asa hizo lo contrario: en vez de confiar en Dios, le regaló el oro del templo a otro rey para que lo protegiera.
- El soldado confió tanto en Jesús que Jesús se maravilló. Dios se pone contento cuando tú le crees de verdad.
- El rey Asa había ganado batallas grandes con la ayuda de Dios. Pero un día tuvo miedo y se olvidó de todo lo que Dios había hecho por él.
- Asa sacó la plata y el oro de la casa de Dios y se lo dio a otro rey. Eso fue como vender lo que era de Dios para quedar protegido por un hombre.
- Cuando Dios le habló fuerte, Asa se enojó y empezó a tratar mal a la gente. Apoyarse en otro que no es Dios trae consecuencias tristes.
- Las personas pueden fallarte, aunque sean fuertes o sabias. Dios nunca falla, y sus ojos ven toda la tierra para cuidar a los que confían en Él.
- Si Dios te corrige por medio de tus padres o de tu maestra, no te enojes. Él te habla fuerte porque te ama.
¿Qué haces cuando tienes miedo?
Esta semana, antes de correr a pedir ayuda a otro, dile primero a Dios en oración lo que te preocupa.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
