Mega Zoé
Estudio #0587Iglesia en las casas

Estaré En Compañía de Dios Cada Día, Cuidaré Mi Cuerpo Creado Por Él

Estaré En Compañía de Dios Cada Día, Cuidaré Mi Cuerpo Creado Por Él llama a perseverar en la oración y caminar con sabiduría espiritual.

Antiguo TestamentoSalmosSEMANA DEL 14 @ 20 DE ABRIL DE 20096 min lectura

David había desarrollado una total dependencia del que lo creó y lo había cuidado siempre. Estaba muy consciente del poder del Señor. Cuando alguien quiere pecar corta la relación con Dios. Al pasar los años, algunos pierden esa dependencia de Dios. Hay una relación que no se debe cortar por nada, porque hay un poder muy grande. Aunque el cuerpo de David se estaba desgastando físicamente, aun así pudo confesar y decir que en lo absoluto Dios era su Dios quien lo amaba, protegía y que no había nada fuera de Él. Dios teje en el vientre de la madre al que crea, por eso Él merece que le demos todo el honor y la honra. En el vientre de su madre estaba el salmista escondido, cubierto por Dios para protegerle.

A veces, nos llenamos de tantos temores, cuando Dios siempre ha tenido sus cuidos de nosotros desde que estábamos en el vientre de nuestras madres y nos ha llevado día tras día de la mano. Sin embargo, hay bocas con una queja constante hacia Dios. Antes de que pudiéramos conocerlo a Él o a otra persona, ya Él tenía cuidado de nuestras vidas. Él nos ha cuidado como si fuéramos un tesoro, aun con lo voluntariosos que somos. Como un gran tesoro somos nosotros para el Señor. Él no nos dejará ahora, después de haber cuidado tanto de nosotros. Dios nunca nos deja aun en las peores circunstancias. En el lugar más secreto, en las entrañas, ahí donde aun no había nacido el Salmista, Jehová todo lo tenía bajo control y bajo su guarda. David entiende que Dios había estado pendiente de él en todo y que lo había tejido en el vientre de su madre. El salmista adoraba y bendecía a Jehová porque veía cuan maravillosas son las obras de Jehová.

Algunos viven amargados como si no quisieran lo que les toca. El Salmista pudo reconocer que él era un prodigio creado. Somos prodigios de Jehová, no basura. Él adornó nuestro cuerpo, nos hizo bonitos para que le demos adoración, bendecirlo y le demos gloria. ¿Por qué no reconocemos lo que Dios ha hecho en nosotros y en cambio se vive en reproches a Dios? Dios nos hizo para la eternidad. La vida presente es solamente la parte introductoria de nuestra larga existencia que será en el cielo. ¡Si entendiéramos y amaramos lo que Dios quiere!

Nuestra mente está expuesta por las tentaciones que nos rodean. Por eso, ¡cuánto tenemos que cuidar nuestras vidas, nuestro cuerpo para el Dios que nos creó! El ocio es lo que nos lleva a la perdición. Algunos destruyen lo que Dios ha cuidado y bendecido tanto, sus propias vidas. El no poner muy en alto aquello que parece tan insignificante lleva a la perdición. Un mal pensamiento puede llevarnos a un mal propósito, luego a una mala acción y ésta a un mal curso de una conducta y esta conducta nos puede arrastrar a esos torbellinos que a los millones de nuestros prójimos los lleva a la perdición. Abramos los ojos, somos los hijos escogidos de Dios. Nuestros dones y lo que Dios ha puesto en nuestras manos son por la muerte de Jesucristo.

I Reyes 12:30 Peligroso es que Dios nos vire su rostro. Por eso, tenemos que gritar delante de Dios. ¡Cómo hay que cuidar el cuerpo! Las maravillas de Jehová están para bien de nuestras vidas. Dios nos hizo parecidos a Él, nos dio alma, cuerpo y espíritu. Dios nos creó para parecernos a Él, como Él quería crearnos. Nuestra alma debe saberlo muy bien. El alma del salmista no era indecisa. Somos formados maravillosamente, incluso antes de haber nacido estábamos en los libros de Dios. A veces, nos miramos en el espejo y comenzamos a pelear con lo creado por Dios. Estemos claramente conscientes de cuan hermosa es la obra de Dios en nuestras vidas. Una vez salimos del escondite en donde estábamos, el vientre de nuestra madre, Dios comenzó a llevarnos por la ruta de la vida y nos trajo para que le sirvamos y lleguemos a sus pies.

El nuevo nacimiento es milagroso, más que cuando salimos del vientre de nuestra madre. Este Jesús muere, va al cielo y está sentado a la diestra del Padre intercediendo por nuestras vidas. ¡Tanto amor! Pero, a veces, tenemos una mente tan limitada que no podemos entender tanto bien a nuestras vidas.

Dios hace la obra más perfecta, nos forma en la matriz de una mujer, en la oscuridad para que vivamos agradecidos. Dios siempre nos regala. Nos creó donde ningún ojo puede ver y Él es el que vela, no se queda quieto hasta que cada miembro de nuestro cuerpo esté completo. Los ojos de Jehová estaban observando al salmista en todo, Jehová lo cuidaba. Así Jehová guiará nuestros pasos y ese es y será el disfrute del justo. En muchas ocasiones no nos gusta lo que somos. Son pequeños defectos que hacen preocupar al mundo entero, cuando el verdadero peligro es que nuestro ser interior se esté deformando.

Los días de nuestra vida están escritos en los libros de Jehová. El gran Hacedor nos creó, escribió todo en los libros de sus propósitos para nosotros. David entendió lo que Dios tenía para su vida. Tenemos que darle valor a nuestro cuerpo. El buen Dios sabe quiénes somos, que le pertenecemos a Cristo y sus ojos reconocen los miembros que son escogidos. A veces, las personas viven en una nube proyectándose en lo que van a tener dentro de 10 años y llegan a la vejez frustrados. ¡Pobres, los que niegan la existencia de Dios! Dios nos da una vida rica y abundante. Se pone a prueba nuestro amor a Dios cuando no pensamos con frecuencia en Él, cuando otras cosas llenan la mente, cuando no estamos satisfechos con los beneficios de Dios, porque lo que nos satisface son los placeres que no pueden llenar. Si ponemos a Dios en el primer lugar de nuestras vidas lo vamos a amar más.

Versículo 18 Debemos considerar los pensamientos de amor que Dios tiene para nuestras vidas, que son interminables. ¡De cuántas cosas nos libra Dios y hace por nosotros! Nos libra de nuestros enemigos. Si cuando nos acostamos Dios es nuestro último pensamiento, cuando nos levantemos tendremos revelación, lo sabremos todo porque no habrá nada oculto para nosotros. Nuestro espíritu quiere irse con Él, porque nos acostamos pensando en Él. Porque Él quiere estar con nosotros y nosotros siempre queremos estar con Él. La verdadera vida es saber que Dios está con nosotros. Mantengamos nuestros corazones conscientes de que a la noche y a la mañana nos encontraremos con el que ama nuestra alma. Es bueno sazonar el corazón con pensamientos acerca de Él. Seamos capaces de consagrarnos en la mañana e ir delante de la presencia de Dios antes de ponernos en contacto con tanta vulgaridad que hay en este mundo. Nosotros tenemos que cuidar nuestros cuerpos, por eso nos tenemos que preparar en la mañana con Dios. Entonces, estaremos sazonados de mucho temor y amor a Dios. Los pensamientos hacia Dios deben ser nuestro primer visitante. Dios y el corazón del salmista se reunían tan pronto como éste despertaba y la compañía entre ambos era durante todo el día. Durante todo el día el corazón de David estaba con Dios. Por eso su corazón era conforme al de Dios. Eso es lo que buscamos. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz