A los fariseos religiosos que eran admirados por la gente, Jesús les dice: "Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros CORAZONES; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es ABOMINACIÓN (Lucas 16:15)." Lo de piadosos y espirituales era solo del exterior. Por dentro de aquel engañoso exterior Dios veía la avaricia en sus CORAZONES. ¡A Él no se le puede engañar con palabras pretensiosas! Aunque la gente los aprobaba, el tipo de vida que ellos exhibían era para Dios ABOMINACION (un rechazo y condena enérgica de parte de Dios, causándole repulsión lo que proviene de la maldad). Aquellos fariseos religiosos se consideraban personas de éxito profesando amar a Jehová, pero en realidad su Dios eran las riquezas de este mundo.
I. Cuando JESÚS LLENA NUESTRA VIDA todo es muy diferente a la apariencia de estos hombres fariseos.
A. El corazón se vacía de la maldad y es Jesús el que está, ¡nuestra vida la llena Él!
1. El juicio de Dios se gradúa según la acumulación de culpa del hombre pecador.
2. En Romanos 2:5, Pablo presenta al hombre endurecido y no arrepentido ATESORANDO IRA para sí mismo como si estuviese acumulando una fortuna de oro y plata.
3. Pero, ¡fortuna le será en el día en que la ira de Dios sea finalmente revelada en EL JUICIO DEL GRAN TRONO BLANCO (Apocalipsis 10:11-15)!
4. En aquel día se observará que el JUICIO DE Dios será absolutamente justo, sin parcialidad ni injusticia de clase alguna (Vs.6-11).
5. ¿Sabes? ¡Esto le tocará a aquel que nunca le permitió al Señor llenar SU CORAZON y que le fue mejor el Dios de esta tierra!
6. Dios, quiere morar EN EL CORAZÓN del hombre porque ahí está el asunto del hombre muy claro (Vs.15) "...mostrando la obra de la ley escrita en SUS CORAZONES, dando testimonio su conciencia y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos."
7. Hay que sufrir un cambio. (Romanos 2:29) ¡La verdadera circuncisión, que es cosa DEL CORAZÓN!
8. No la del corte en el cuerpo (la circuncisión), sino LA REALIDAD ESPIRITUAL DE LA CIRUGÍA SOBRE LA VIEJA NATURALEZA NO REGENERADA (que restablece lo que se degeneró).
9. Donde Dios quiere hacer la circuncisión es en nuestro corazón, porque es cosa del corazón, el cual acumula los secretos de la maldad, ¡que son vergonzosos!
10. ¡Así el mal no tendrá al CORAZÓN como a un amigo donde alojarse! Es necesaria una gran herida, una cirugía, para que ese corazón se desangre y mientras corra la sangre ¡salga hacia afuera todo el mal!
11. Así un verdadero creyente será aquel cuyo carácter es tal que recibirá ¡alabanza de Dios! (Vs.29)
12. Dios puede darle alabanza al hombre que sea como Él. ¡Puro, honesto, limpio, honrado! ¡Pero, si lo que quieres es la alabanza de esta tierra, pues te la darán, pero como próspero en listerías, deshonra, dinero!
13. Un hermoso versículo es Hechos 4:32. ¡Cuando los CORAZONES están encendidos de amor para Cristo, así estarán también encendidos los creyentes de amor los unos por los otros!
14. Este amor se manifiesta en dar. Así, los creyentes primitivos expresaron la realidad de su vida común en Cristo practicando ser una comunidad de bienes compartidos.
15. En lugar de aferrarse egoístamente a sus posesiones personales, contemplaban sus propiedades como pertenecientes a toda la comunidad. ¡En sus CORAZONES no había la avaricia de los fariseos sino amor! ¡Los creyentes estaban donde estaba la necesidad!
16. (Hebreos 10:22) "...acerquémonos con CORAZÓN sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los CORAZONES de mala conciencia..." ¡Fuimos adquiridos a precio de sangre y ahora podemos acercarnos por invitación de Dios mismo!
17. Esta es una gran invitación, no de un humano impío famoso, sino que es el máximo privilegio porque viene del Soberano del universo!
18. ¡La medida en que valoramos la invitación se ve en la manera en que respondemos a ella!
19. ¡Pensemos en la manera en que debemos acicalarnos espiritualmente para entrar en la sala del trono! a. (Vs.22) ¡con CORAZON SINCERO! Israel estaba con Dios y de labios le honraban, pero sus corazones estaban lejos de Él. (Mateo15:8 "Este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mí.") ¡Nosotros lo debemos hacer con una sinceridad absoluta! b. jen plena certidumbre de fe! Con absoluta confianza en las promesas de Dios y seguros de que Dios nos acoge por Su gracia en Su presencia. c. ¡purificados los CORAZONES de mala conciencia! ¡Convertidos de verdad! En el momento en que confiamos en Cristo nos apropiamos del valor de Su sangre. Si en verdad lo hacemos, la conciencia lo sabrá muy bien, pues ella mejor que nadie es la que mide y sabe lo que es bueno y lo que es malo. d. ¡y lavados los cuerpos con agua pura! ¡Con nuestras vidas limpias! El Espíritu Santo emplea la Palabra para limpiar nuestras vidas de la contaminación diaria. Somos lavados (nuestros pies) una y otra vez de la contaminación del pecado por el Espíritu mediante la Palabra (Juan 13:10 "...no necesita sino lavarse los pies...").
20. ¡No seamos de doble ánimo, hoy sí y mañana no! (Santiago 4:8) "...los de doble ánimo, PURIFICAD VUESTROS CORAZONES..." ¡Hagámoslo por medio de las confesiones y del abandono de nuestros pecados, tanto los externos como los internos! ¡Cuidado con los motivos mezclados!
21. Amemos a Dios de CORAZÓN puro. ¡Si JESÚS LLENA NUESTRA VIDA todo es diferente! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Jesús Llena Nuestra Vida
Romanos 2:5-29
“sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.”
Los fariseos se justificaban delante de los hombres, pero Dios conocía sus corazones: por fuera parecían piadosos y por dentro había avaricia. Cuando Jesús llena nuestra vida, el corazón se vacía de la maldad y todo es muy diferente a esa apariencia. Estos son los puntos para la semana.
- Lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación. A Dios no se le engaña con palabras pretensiosas: aquellos fariseos profesaban amar a Jehová, pero su dios eran las riquezas de este mundo.
- El hombre endurecido y no arrepentido atesora ira para sí mismo, como quien acumula oro y plata. Esa fortuna se le pagará en el juicio, y el juicio de Dios será absolutamente justo, sin parcialidad.
- Dios quiere morar en el corazón, porque ahí está claro el asunto del hombre. La obra de la ley está escrita en los corazones, y la conciencia da testimonio, acusando o defendiendo.
- La verdadera circuncisión es cosa del corazón: una cirugía sobre la vieja naturaleza. Hace falta una gran herida para que el corazón se desangre y salga hacia afuera todo el mal que guarda en secreto.
- El verdadero creyente recibe alabanza de Dios, no de los hombres. Dios alaba al que es como Él: puro, honesto, limpio, honrado. Si lo que buscas es la alabanza de esta tierra, te la darán.
- Cuando los corazones están encendidos de amor por Cristo, los creyentes se aman unos a otros, y ese amor se manifiesta en dar. En aquella primera iglesia no había avaricia: estaban donde estaba la necesidad.
- Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados de mala conciencia. No seamos de doble ánimo: confesemos y abandonemos los pecados externos e internos, y cuidado con los motivos mezclados.
Examina tu corazón delante de Dios esta semana, confiesa y abandona un pecado escondido que nadie más ve, y acércate a Él con corazón sincero.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Cirugía en el Corazón
Romanos 2:5-29
Para leer en voz alta con los niños
“sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: lo que vale para Dios no es lo que se ve por fuera, sino lo que hay dentro del corazón. El estudio dice que Dios quiere hacer una cirugía en nuestro corazón, para que salga todo lo malo y entre Jesús a llenarlo.
- Los fariseos se veían muy buenos por fuera, y la gente los admiraba. Pero Dios miraba su corazón y veía que amaban el dinero más que a Él.
- A Dios no se le puede engañar. Él conoce los secretos de cada persona, y un día juzgará con justicia todo lo que hicimos, lo bueno y lo malo.
- Tu conciencia es como una vocecita adentro que te dice cuándo algo está mal. Cuando haces lo malo a escondidas, ella lo sabe, y Dios también lo ve.
- El corazón puede guardar cosas feas escondidas: celos, mentiras, egoísmo. Por eso Dios quiere operarlo, como un doctor, para sacar todo lo malo y dejarlo limpio.
- Cuando Jesús llena el corazón, uno aprende a compartir. Los primeros cristianos no eran egoístas con sus cosas: ayudaban a cualquiera que tuviera necesidad.
- Dios quiere que te acerques a Él de verdad, no solo con la boca. No seas bueno hoy y malo mañana: pídele perdón y deja que Él llene tu vida.
¿Qué cosa escondida en tu corazón le quieres entregar a Dios?
Esta semana, cada noche antes de dormir, pídele a Dios que limpie tu corazón.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
