Debemos entender que somos responsables de nuestros hechos. Tal vez vives y mueres y ahí se quedó tu vida complaciéndote, para ti solo. No piensas en nadie más. Peor, no te importa que tu vida es en la tierra necesaria. Cada ser humano que no hace lo que es necesario hacer, alguien lo tendrá que hacer y tal persona estará con doble función, de lo que es necesario hacer aquí en la tierra.
Necesario opuesto a voluntario = prestar un servicio o realizar un trabajo por voluntad propia, sin estar obligado.
Eres necesario, haces falta indispensablemente para algo.
Tu función es la acción y efecto de funcionar.
Cuando no puedes realizar lo que te toca hacer entonces tienes un mal funcionamiento y echas a perder para lo que naciste.
Todo en la vida tiene un funcionamiento, existes para algo.
Acción = cumplir; efecto = resultado, impacto que produce.
Dos mujeres rameras llevadas al monarca, era un caso difícil.
Ellas vivían en una misma casa, habían dado a luz un hijo cada una, con un intervalo de dos días (al tercer día) entre ambos nacimientos.
Una de ellas se acostó inadvertidamente sobre su hijo y lo mató; al darse cuenta, lo cambió de noche por el de la otra; pero ésta, tan pronto como se levantó, se percató del fraude, por lo que vino al rey para reclamar su derecho al niño vivo.
La dificultad del caso: ¿Quién es la verdadera madre del niño vivo?
Ambas le mostraban el mismo interés por él.
Ninguna de las dos quiere reconocer por suyo al niño muerto, aun cuando resultaba más barato dar sepultura al muerto que mantener al vivo, (eran mujeres de vida libre) pero es por el vivo que contienden.
La sentencia del rey en este caso.
Después de haber escuchado "pacientemente", (el necesario) (el que hace falta; el indispensable; acción y efecto; cumplir; efecto = el resultado e impacto que produce) lo que decían la una y la otra; lo mucho que hablaron delante del rey, después de resumir la conclusión del juicio.
Lo necesario que es cada persona, en el lugar de la necesidad humana, su servicio en la tierra.
Salomón, pidió "una espada" y dio la orden de que partiesen por medio al niño vivo y diesen la mitad a cada una de las contendientes.
Con esta sencilla propuesta se descubrió claramente la verdad.
Aunque Salomón hubiese podido discernir por su sabiduría quién era la madre del niño vivo, pero a lo cierto es que las sometía a ambas a una prueba que no podía fallar: (1 Reyes 3:24-27) La que sabía que el niño vivo no era suyo, pero mantenía su derecho por honor, honra, dignidad se contentaba con que se llevara a cabo la partición. (B) Pero la verdadera madre, antes que ver al niño despedazado; prefirió que le fuese dado a la otra mujer.
Como muestra sus sentimientos naturales al clamor: ¡Ah, señor mío!, Dad a ésta el niño vivo y no le matéis.
Era como decir: Que lo vea yo vivo en brazos de ella, antes que verlo muerto.
Con estas tiernas expresiones estaba claro que ella era la verdadera madre del niño vivo.
Lo "necesario" que Salomón hubiese estado allí, en ese momento nadie mejor que él.
La sentencia resultó sumamente fácil para Salomón: "Dad a aquella, el hijo vivo y no lo mates: ella es su madre."
Para que en la vida seamos "necesarios", que haces falta, indispensablemente, esa función.
Cuando Salomón dejó ver que era "necesario" al pueblo, el pueblo descansaba en mucho bien, porque él daba acción y efecto: acción=cumplir; efecto=resultado.
Salomón adquirió gran reputación de su gran sabiduría que se manifestaba en él, el pueblo lo necesitaba, entonces dejó ver su sabiduría; y temieron (respetaron, acatamiento) al rey, porque vieron que había en él sabiduría de Dios (es decir, muy grande) para juzgar.
Hasta que tú veas que eres necesario, que haces falta, eres indispensable (se considera tan necesario que no se puede prescindir de él o no se puede dejar de tener en consideración).
En tu mente piensas que no eres el mejor o no haces falta nunca: nunca te has preguntado: ¿Soy necesario?
En Dios soy necesario, no voluntario. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Que Hace Falta
1 Reyes 8:16-28
“y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la casa al nombre de Jehová Dios de Israel.”
Cada uno es responsable de sus hechos y existe para algo: en Dios uno es necesario, no voluntario. Salomón lo mostró el día que dos mujeres le llevaron un caso que nadie más podía resolver. Estos son los puntos para la semana.
- Somos responsables de nuestros hechos. Hay quien vive y muere complaciéndose a sí mismo, sin pensar en nadie; y lo que uno no hace, alguien lo tendrá que hacer, cargando doble función.
- Necesario es lo opuesto a voluntario: haces falta indispensablemente para algo. Todo en la vida tiene un funcionamiento, y el que no cumple lo que le toca echa a perder aquello para lo que nació.
- Dos mujeres llegaron ante Salomón con un caso difícil: vivían en la misma casa, una perdió a su hijo de noche y lo cambió por el de la otra, y ambas reclamaban al niño vivo.
- Salomón escuchó pacientemente a las dos, pidió una espada y mandó partir al niño vivo por la mitad. Con esa sencilla propuesta se descubrió la verdad: la verdadera madre prefirió dárselo a la otra antes que verlo muerto.
- Hacía falta que Salomón estuviera allí en ese momento; nadie mejor que él. Cuando dejó ver que era necesario, el pueblo descansó en mucho bien, porque él daba acción y efecto: cumplir y producir resultado.
- El pueblo temió y respetó al rey porque vio en él sabiduría de Dios para juzgar. Lo que Dios pone en uno se manifiesta cuando uno cumple su función en el lugar de la necesidad.
- Quizás piensas que no eres el mejor o que nunca haces falta, y nunca te has preguntado: ¿soy necesario? En Dios eres necesario, no voluntario.
Pregúntate delante de Dios qué te toca hacer a ti que otro está cargando por ti, y esta semana cúmplelo tú.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Dos Madres y un Bebé
1 Reyes 8:16-28
Para leer en voz alta con los niños
“y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la casa al nombre de Jehová Dios de Israel.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Salomón cumplió lo que Dios le dio para hacer y construyó la casa de Dios. Un día llegaron ante él dos mujeres peleando por un mismo bebé, y hacía falta alguien sabio como él para descubrir la verdad.
- Dios te hizo para algo. Tú no estás en el mundo por casualidad: haces falta en tu casa, en tu iglesia y en tu escuela.
- Si tú no haces lo que te toca, alguien más lo tiene que hacer por ti y termina cargando doble. Eso no es justo para nadie.
- Dos mujeres vivían en la misma casa, cada una con su bebé. Un bebé murió de noche, y una de ellas cambió los bebés a escondidas. Las dos decían: «¡El vivo es mío!».
- El rey escuchó con paciencia y pidió una espada, como si fuera a partir al bebé en dos. La mamá de verdad gritó: «¡No lo maten, dénselo a ella!». Así supo quién era la mamá.
- La mentira no se pudo esconder. Nadie vio a aquella mujer cambiar los bebés, pero la sabiduría que Dios le dio al rey sacó la verdad a la luz.
- El pueblo estaba tranquilo porque Salomón hacía lo que le tocaba. Tú también eres necesario para Dios, no alguien que ayuda solo cuando le da la gana.
¿Qué cosa te toca hacer en casa que a veces termina haciendo otro?
Esta semana hazla tú, todos los días, sin que nadie te lo tenga que recordar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
