Jesús dijo: "…entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto…" Nosotros tenemos que saber que el Espíritu Santo nos guía cada día, que nos guía en cada paso de nuestras vidas. Entonces no podemos ser llevados de acá para allá por otras personas o por otros motivos. Si no somos guiados por el Señor otros van a desviar nuestra vida y comenzaremos a tropezar. Es saber que alguien que nos ama, que nos escogió para ser su pueblo nos va a guiar según lo establecido. A veces vivimos complicándonos cuando queremos hacer las cosas por nuestra cuenta. Comenzamos a buscar en sueños y en esas cosas místicas de las cuales hay que tener mucho cuidado. Lo que hemos conocido es que el Espíritu Santo es quien nos guiará. Romanos 8: 14 Tenemos que saber que quien nos llamó es quien nos sostiene, que según caminemos en Dios vamos a ver su fortaleza. A veces pretendemos ayudar a Dios, pero en lugar de hacerlo lo desayudamos. Sencillo, Él quiere que cada uno de nosotros camine conforme a su dirección. No hay nada mejor para el que confía en Dios que el tiempo, porque éste lo declarará todo. No estemos buscando cómo complacer a los hombres porque entonces perderemos el caminar de Dios. El que confía en el Señor vive descansando completamente en Dios.
Jesús es el que guía nuestra vida conforme a lo que Él quiere para nosotros y no como queremos para que no haya un resbalar. Sino que podamos sostenernos en el peligroso y resbaladizo hielo de la vida. La vida es difícil y para nada nos aplaudirá. Tengamos cuidado en nuestro caminar para que podamos descansar en Dios.
Lucas 19:30 Jesús es conocedor de todo, nunca nos engaña, el hombre sí que nos puede engañar. Por eso solamente podemos confiar en el Dios que nos llamó y vamos a llevar nuestra vida hacia donde Él nos guié. Tenemos que ser conocedores como Jesús. Jesús conocía su caminar, Él sabía lo que iba a pasar. Tenemos que entregar nuestras fuerzas al que nos guía y nos lleva. Jesús llegó a nuestra vida para llevarla, para guiarnos. Jesús le dice a los discípulos que fueran a la aldea del frente y que encontrarían un pollino reservado desde la eternidad para el día en que el Maestro le montaría sin ninguna gloria ni espectáculo. Nosotros también estamos esperando a ese mismo Maestro para que haga su voluntad en nosotros. Podemos decir, "porque el Señor me necesita." ¡Qué grande es saber que el Señor nos necesita! El Señor me necesita a mí. El diablo quiere que creamos lo contrario, que no somos útiles para el Señor. Hermano, no nos equivoquemos, no seamos mezquinos, no nos demos a Dios solo por un momento. A veces jugamos a la caridad de un momento para librarnos la conciencia. Solamente sacamos un día del año para hacer una obra de caridad. Pero, al hombre justo Él lo necesita continuamente y nos va a estar usando según Él lo quiera cada día. Si nos escondemos y nos encerramos nos ponemos tibios y Él no nos puede usar.
Jesús estuvo pendiente cada día por sus discípulos para saber en que los necesitaba el Padre. Bueno es saber que nuestra vida Jesús la necesita. No hay que esconderse. De seguro que Jesús había sembrado, había hecho bien en aquel hombre a quien le que había mandado a buscar el asno, entonces si Él ha hecho tanto bien en nuestras vidas porque no hemos de responderle como lo hizo el dueño del asno. Nuestro momento, nuestro día tenemos que saberlo porque es en el momento cuando Jesús se va a hacer grande en esta tierra. Jesús quiere hacer el milagro y nos necesita a nosotros para hacerlo. En eso que el está pidiendo estemos dispuestos para darle lo que pide. ¿Lo estás?
Zacarías 9:9 El Señor mandó a sus discípulos para que esa profecía se cumpliera. Cuando Jesús pide de nuestras vidas lo pide para un momento específico. Hay momentos en nuestras vidas que determinan lo que va a ser nuestro mañana. Hay que tener el corazón dispuesto para Dios y cumplir lo que Él quiere. Cuando Dios escoge lo hace desde el vientre, venimos marcados por Dios. Sabemos que somos escogidos, elegidos por lo que hay en nuestro corazón. Jesús necesitaba un pollino, lo difícil y complicado del hombre es cuando no busca ser guiado por Dios. Si vive pensando en las sanidades, en la prosperidad, etc. y no en lo que Dios quiere guiarle deja de atender al pedido de Dios. Es tener un corazón limpio para que en el momento que Él nos pida le podamos responder, porque el Señor nos necesita. Cuando alguien se deja usar por el diablo para decirnos que no servimos, nos confunden y nos aturden. Pero, El Señor nos necesita. Tenemos que estar dispuestos. ¡Grande son las vidas del hombre y de la mujer que se dejan guiar por Dios!
Llegó el gran día de la Cena de la Pascua. Bienaventurados Juan y Pedro a quienes Jesús les encargó buscar el aposento donde comería con sus discípulos, no porque tenía preferencia con ellos sino porque estaban dispuestos. Jesús iba a instituir en la historia ese día. Allí estaban Pedro y Juan dispuestos a hacer lo que Jesús dijera, por una razón, por amor. Por lo que algunos no pueden hacer es porque no aman. Buscamos miles de razones, pero lo primero es porque no amamos. Aquel día se cumplió. Dos hombres van a preparar esa cena. Pedro y Juan no se parecían en personalidad, pero los dos caminaban con el que hace la obra. Ellos estaban juntos porque estaban unidos en un solo pensamiento; Jesús los necesitaba y ellos le amaban.
La obra es del Padre y caminar en ella es lo mejor. Recibamos las instrucciones y preguntemos: "¿qué es lo que Tú quieres con nosotros?" y entonces Dios dirigirá. Jesús es el único que sabe lo perfecto para nuestras vidas. Él tiene el conocimiento amplio de todas las cosas. Él sabe lo que quiere para nuestras vidas. Nosotros tenemos muchos argumentos, creemos que sabemos tanto y nosotros mismos nos damos las instrucciones. Jesús sabía y ordenaba según lo que estaba escrito. El que no ha conocido al Señor no puede guiarse a sí mismo.
El aposento es para albergue de los huéspedes. Se iba a instituir la voluntad de Dios para toda una vida por encima de lo que fuera. Aquel hombre había dado todos sus bienes, su persona a la disposición de Jesús. Pedro y Juan buscaron lo que Jesús necesitaba. De buena gana démosle a Dios. Recibimos la orden de lo que se nos manda con mucho gusto. Nosotros le creemos y le vamos a dar el todo de nuestras vidas.
El Señor nos necesita, así que debemos ser como Juan y Pedro, discípulos dispuestos a ser guiados por el Maestro porque nuestra vida o nuestra muerte están en sus manos y no en las nuestras. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Señor Me Necesita, Estaré Dispuesto A Ser Guiado Por Él
Lucas 22:10-13
“Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.”
El Espíritu Santo nos guía cada día, y el que se deja guiar no anda llevado de acá para allá por otras personas ni por sus propios planes. El Señor nos necesita, como necesitó el pollino y el aposento de la Pascua, y busca corazones dispuestos. Estos son los puntos para la semana.
- Si no somos guiados por el Señor, otros desviarán nuestra vida y comenzaremos a tropezar. Cuando hacemos las cosas por nuestra cuenta o buscamos en sueños y cosas místicas, en vez de ayudar a Dios lo desayudamos.
- Jesús es conocedor de todo y nunca nos engaña; el hombre sí. Solo podemos confiar en el Dios que nos llamó y llevar nuestra vida hacia donde Él nos guíe.
- «El Señor lo necesita», dijeron por el pollino. El diablo quiere que creamos que no somos útiles, pero el Señor nos necesita continuamente, no un solo día al año para librarnos la conciencia con una obra de caridad.
- Cuando Jesús pide algo de nuestra vida, lo pide para un momento específico, y hay momentos que determinan nuestro mañana. El que vive pensando solo en sanidades y prosperidad deja de atender al pedido de Dios.
- Pedro y Juan fueron enviados a preparar la Pascua, no por preferencia, sino porque estaban dispuestos. No se parecían en personalidad, pero estaban unidos en un solo pensamiento: Jesús los necesitaba y ellos le amaban.
- Lo que algunos no pueden hacer es porque no aman. Nos damos nuestras propias instrucciones, pero el que no ha conocido al Señor no puede guiarse a sí mismo; preguntemos: «¿Qué es lo que Tú quieres con nosotros?».
- El dueño del aposento puso sus bienes y su persona a la disposición de Jesús. De buena gana démosle a Dios, porque nuestra vida o nuestra muerte están en sus manos y no en las nuestras.
Cada mañana de esta semana pregúntale al Señor qué quiere de ti ese día, y hazlo de buena gana cuando te lo muestre.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Hombre del Cántaro
Lucas 22:10-13
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el dueño de la casa les iba a enseñar un salón grande, ya listo, para preparar allí la cena de la Pascua. Jesús mandó a Pedro y a Juan a seguir a un hombre que cargaba un cántaro de agua, y ellos fueron sin discutir.
- Jesús sabía todo antes de que pasara: dónde estaba el hombre del cántaro y dónde estaba el salón. Él nunca te engaña, por eso puedes dejar que te guíe.
- Otro día Jesús mandó a buscar un burrito y dijo: «El Señor lo necesita». Jesús también te necesita a ti, aunque alguien te diga que no sirves para nada.
- Pedro y Juan eran muy distintos, pero los dos estaban dispuestos. Jesús no los escogió por favoritos, sino porque lo amaban y hacían lo que Él decía.
- Cuidado con querer hacerlo todo a tu manera. Cuando uno no se deja guiar por Dios, otros lo desvían y termina tropezando, como en un piso resbaloso.
- No basta con ayudar un solo día y después esconderse. Jesús te quiere usar todos los días: en tu casa, en la escuela y con tus amigos.
- El dueño de la casa prestó su salón con gusto. Cuando Dios te pida algo, dáselo de buena gana, sin quejarte ni poner excusas.
¿Qué crees que Jesús te pide hoy a ti?
Esta semana, cada mañana, pregúntale a Dios en qué te necesita y hazlo con alegría.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
